bella_pilar's profileLa hora brujaPhotosBlogListsMore Tools Help

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    November 11

    Para matar el tiempo...escribo

    Pues casi sin darme cuenta ya son las 6 de la mañana. A las 3 y media me he despertado porque he oído un ruido, o, simplemente, porque me tocaba.He llamado. Nadie me ha contestado. He palpado al lado de mi cama y estaba vacío. Sin pensarlo dos veces me he puesto en pie. Ya he desayunado y he preparado el relleno de unos canelones. Hasta he fregado los cacharros que he ensuciado.Estoy en perfecto estado de revista. Y ahora ¿qué?

    Recuerdo que anoche me acosté a las 10, pero para entonces ya llevaba no se cuanto tiempo dormida en el sofá. De vez en cuando me despertaba y oía a los de Camera café. Lo último que vi fue a Charo López (eso creo porque aunque con gafas mis ojos estaban un poco nublados por el sueño). Le dije a mi marido: ¿no es esa Charo López? ¡ Qué mayor !- mejorinsomnio dicho -¡ cómo está ! ¡ con lo guapa que era ! Pero todo eso lo recuerdo entre nebulosas. Opté por irme a dormir a la cama. Sin embargo, como casi siempre, fue acostarme y esfumarse el sueño. ¿qué podía hacer? Si me levantaba seguro que mi sofá ya estaba ocupado, así que decidí aguantar un poquito a ver si me volvía a quedar dormida. No se, al final me dormí y volví a despertarme y otra vez a dormir...Así paso las noches. No consigo dormir más de dos horas seguidas. Mis días no son demasiado problemáticos. Estoy muy despejada. Nunca bostezo, no aparezco cansada, pero, como es normal, a las 9 ya no puedo ni con el pelo. No consigo ver ninguna serie, ninguna película, nada de nada. Por eso me gusta salir los viernes y los sábados. Llego a casa tarde, me he tomado un par de vinitos y lo remato con un gintonic. Suficiente para no necesitar ningún tipo de somnífero. Duermo como un angelito y sobre todo, duermo más seguido y consigo levantarme a las 8 de la mañana. Para mi es todo un record últimamente.

    Así, para cuando me voy a trabajar he hecho de todo. Oigo a mis  compañeras que se quejan de la falta de tiempo, de las cosas que les quedan por hacer, de que despertadorhoy se han dejado las camas deshechas o, bien, no tienen la comida preparada. Me hacen sentirme en mi interior una supermujer que llega a todas partes. Pero no es así. Yo les tengo una envidia tremenda porque para mí quisiera esa sensación de sopor, cansancio, atontamiento, ganas de no levantarse de la cama- ¡ maldito despertador que siempre suena cuando mejor está una!- . Sí, para mi lo quisiera. El reloj lo tengo en la mesilla para comprobar, de la manera más masoquista que se pueda imaginar, que, efectivamente, me he vuelto a despertar justo hora y media después de la última vez que me desperté. ¡Fíjate tu que estudio tan científico! Llevo así mas de un año y todavía sigo mirándolo para verificar que estoy en lo cierto. Nunca me equivoco .Y, la verdad, me gustaría que un día se me pasara la hora, no llegar al trabajo, tener que llamar dando una excusa. Poder dar  media vuelta en la cama y envolverme en las mantas, ahí dentro, al calorcito. Estirarme, disfrutar, sentir cómo, lentamente, el mundo se va alejando de mi....¡Ay ! ¡Si yo pudiera volver a dormir!

    November 10

    Con el tiempo también nosotros llegaremos

    Con mi portátil sobre la mesa de la cocina,contemplando entre la niebla las torres de la Iglesia de San Miguel, trato de plasmar con mi torpe redacción los sentimientos que, ayer tarde, me produjo la visita a casa de mis tíos en Zaragoza. Recuerdo haber estado en el piso hace muchos años. Tantos como 37. Lo recordaba vagamente pero lo que encontré ayer me produjo una gran tristeza. De la pareja, ella es hermana de mi madre. El lleva mas de medio año con un cáncer terminal que, en su día, ni siquiera admitió operación para extirparlo. Después vinieron los tratamientos de quimioterapia con todos los efectos secundarios adversos que produce y la mala calidad de vida que ha tenido desde entonces. Sin embargo el es muy fuerte y no le ves, aparentemente, decaer el ánimo. Mi tía, como yo, es más propensa a tristezas, melancolías, llantos y demás. Sin embargo, cuando no queda otra, como todo el mundo, sacamos fuerza de flaqueza- ¡ que remedio ! no tienen hijos y viven e 100 km del familiar más próximo-y, hasta hoy, ella le acompañaba por las consultas de los hospitales , lo llevaba y lo traía y atendía sus necesidades. Pero...mi tía ahora, desde hace un mes al parecer, porque no nos había dicho nada, se encuentra prácticamente postrada en un sillón, sin poder moverse por unos dolores terribles en la espalda y, cuando el viernes pasado llamaron a casa de mis padres, pidieron, por favor que mi padre (tiene 83 años) fuera a acompañar al marido al hospital para un tratamiento que tiene que recibir.

    En ese momento todos nos pusimos en marcha. Mi madre y mi padre no están para mucho y, viviendo siempre en un pueblo, les viene grande hoy día desenvolverse por una ciudad como Zaragoza. Así que decidimos llevarlos nosotros y a las 4 de la tarde nos presentamos en aquel pisito que yo vagamente recordaba por haber estado un día hace nada menos que 37 años. De momento todo me pareció tétrico y desolador. Aquello no había recibido una mano de pintura en todo ese tiempo. Las puertas tampoco y, además no encajaba ninguna. Mi tío, pobrecito, calvo, delgado y amarillento nos recibió y abrió la puerta del garaje. Pero mi tía....mi tía daba pena verla. Flaca, encogida, los ojos saltones, las manos huesudas  y transparentes. ¡ Por Dios ! ¿Que ha pasado aquí? -pensé. Esta gente se va a morir antes de la cuenta y creo que no por culpa de la enfermedad, sino por inanición, por dejadez, por apatía, por no tener ganas de moverse y por miseria.Siempre han sido demasiado ahorradores, pero ¡ Dios mío! vivir hoy en día en esas condiciones, sin calefacción, (teniendo toda la instalación hecha, incluidos radiadores) sólo por no darse de alta.

    Tras los saludos de rigor, nos sentamos en un cuartito pequeño, demasiado para acoger cómodamente a 6 personas y allí estuvimos un par de horas hablando de esto, de aquello, lo otro y lo de más allá. Yo procuraba evitar hablar de enfermedades (bastante tienen ellos), pero mi madre -genio y figura- no perdía la ocasión de reprocharle a su hermana, "para eso es su hermana pequeña y está en su derecho", que todo esto le pasa porque nunca ha querido andar, ni dar paseos, ni tomar el sol y que por eso se ha ido encogiendo y ahora le sale todo. Mi tía callaba, yo le decía: mamá, por favor, no digas esas cosas. A toro pasado ya no hay nada que hacer, en el caso de que ello fuera cierto. Ahora sólo hay que mirar que le encuentren la causa de los dolores y traten de calmarselos.

    El ambiente me axfisiaba y quería salir de alli, marcharme y llamar a mi hijo para que, "juventud, divino tesoro", ..."juventud cuyo recuerdo nos atormenta"....me llevara a algún sitio a comer un pincho o un bocadillo o nada....sólo para poder sentirme un poco mejor.

    Dejamos a mis padres alli, pues hoy cada uno de ellos tiene asignado un enfermo para llevarlo al hospital. Mamá tenía los pies helados ,tan acostumbrada como está a su brasero bajo la mesa camilla. Papá se adapta mejor a todo. Se que ninguno de los dos habrá dormido esta noche, en cama extraña, en un lugar impregnado de tristeza, soledad, enfermedad,desesperanza, frío, húmedo y con pocas comodidades. Pero no queda otro remedio. Y yo tendré que estar atenta también, debo ir preparándome . Hasta ahora mi vida ha sido muy cómoda. Mis padres me lo han hecho todo. Pobrecitos míos nunca quieren molestar, al contrario siempre se me ofrecen para ayudarme.

    Nunca es tiempo de que estas cosas ocurran y, si podemos, cerramos los ojos y volvemos la vista a otro lado. Pero hay tanta soledad, tanta tristeza y no podemos dejarla pasar como si no existiera. Está ahí.Es duro mirarle a la cara y decirle que en lo que a ti respecta ya puede irse a otro lado que tu vas a intentar cubrir ese hueco. Es duro, e incómodo. Pero a mi se me parte el alma recordando lo que ayer vi en unas personas que son de mi familia. Que mientras han estado sanas no eran muy propensas a invitarnos a su casa y no se comunicaban demasiado con nosotros. Ellos venían al pueblo en Semana Santa y en verano y, cada tarde, mi madre y mi tía se reunían en casa de mama y recordaban las innumerables peripecias que les acontecieron cuando eran jóvenes y guapas en todos aquellos pueblecitos de Burgos donde estuvieron viviendo, por cuyos caminos anduvieron cubiertas de nieve para coger el tren. Y se reían, reían hasta ponerse malas y yo me contagiaba de su risa.

    November 03

    Ayer

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     Esta mañana, mientras barría el polvo que se acumula por los rincones cuando pasas las mopa, (que no se ve, pero  una misma sabe que está ahí), me puse uno de los múltiples CDs que, a lo largo de estos años, he ido grabando         - ¿pirateado?-, después de buscarlos en Emule. Es cierto que ahora no estoy muy puesta en lo nuevo que va saliendo y, posiblemente, es seguro que hay alguna otra manera de bajarse canciones, pero la desconozco. Así que, desde que han puesto tantas restricciones y Emule ya no es lo que era, no tengo posibilidad de buscar esas canciones que, de pronto, venían a mi mente recordándome otro tiempo, otra época. El no tener esa facilidad de acceso y búsqueda me ha privado de poder adquirir esa “cultura” musical, de la que yo siempre digo he carecido por las circunstancias y el tiempo en que me tocó vivir.

    Es como si, de pronto, me hubieran desaparecido las enciclopedias y diccionarios a los que tantas veces recurro y echo mano  cuando tengo alguna duda. Con el Emule me ocurría lo mismo. Estábamos en alguna reunión de amigos y, como a todos nos gusta cantar, siempre salía a relucir algún tema que nos sonaba, pero que no terminábamos de saber, ni el título, ni el autor, ni la letra, ni como seguía, ni como terminaba. Entonces yo siempre les decía: "tranquilos, que en cuanto llegue a casa lo busco en el Emule". De esta forma he recopilado sinfonola añosinfinidad de canciones, de mi época y anteriores, románticas, pachangueras, revolucionarias, con mensaje, de protesta, de grupos, cantautores,coros,orquesta,bandas sonoras…He conocido cómo cantaba gente que, siendo de los que se oían cuando yo era joven, para mi eran totalmente desconocidos. He escuchado lo que le gustaba a mi hijo, conforme el iba creciendo. He tarareado algunos de los temas que el ponía una y otra vez…en fin, me he culturizado un poquito en este aspecto.

    Y es que, las posibilidades que yo tenía cuando era joven de escuchar música se limitaban a la radio. ¡Sí! Tan solo a eso. En mi casa, como en la de mucha gente como yo, no teníamos tocadiscos. Así que todo lo que podíamos escuchar y aprender era lo que oíamos en Radio Calahorra, en discos dedicados. Ni que decir tiene que como mucho escuchábamos en inglés a los Beattles y eso muy rara vez. Aprendimos a pronunciar – nosotros que sólo estudiábamos francés en el bachiller- y a cantar con Mike Kennedy el famoso “Black is Black”. Así que cuando ahora me dicen que cómo es que no conozco los trabajos de Lez Zepellin ,Bruce Springteen, Jim Morrison….y tantos y tantos otros, de los que ni siquiera recuerdo el nombre para poder escribirlo, que son, incluso, más viejos que yo, contesto que no tuve oportunidad. Por eso mi mundo musical se limitaba a los cuatro grupos españoles famosos en la época. Sí que recuerdo a Simon &Garfunkel, Bob Dylan, Harry Nilson…pero fue a partir de que los bares de mi pueblo comenzaron a cambiar de aspecto y clientela. Se oscurecieron las luces, ya no se iba a jugar a las cartas, sino que abrían por la tarde y a ellos acudía la gente joven a tomar unos vinos y a escuchar la música que, tras introducir un duro por la ranura, seleccionaba en la sinfonola.

    Alguno me dirá que no he hecho bien bajándome toda esa música y que, si tengo interés, me compre el disco, pero….de lo que yo hablo es otra cosa. Se me ha cortado una fuente de información y, además, tendré que guardar con mucho cuidado esas canciones que, un día, conseguí rescatar de mi memoria. Si se me estropean ahora ya no sabría como recuperarlas