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6月24日

Marta y María

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Según iban de camino, Jesús entró en una aldea, y una mujer llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía Marta una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio estaba atareada con los muchos quehaceres del servicio. Entonces Marta se acercó a Jesús y le dijo:

-Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en la tarea? Dile que me ayude.

Pero el Señor le contestó:

-Marta, Marta, andas inquieta y preocupada por muchas cosas. Cuando en realidad una sola es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará.

                                                                                  (Lucas 10, 38-42)

Hoy me levanté apesadumbrada como consecuencia de una pesadilla.

Esto lo fui recordando conforme iba pasando la mañana. Me veo en una nueva ubicación de la oficina. Yo llego por la mañana y, al entrar, puedo ver que sólo han colocado tres mesas, cuando el número de personas que trabajan alli son cuatro. Mis compañeras ya están sentadas y yo no tengo donde hacerlo. Cojo mis papeles y me voy fuera decidida a hacer mi trabajo en otra parte, sola.

¡Sola! Así me sentí en mi sueño. Nadie salió a decirme "no te vayas, vamos a pedir otra mesa, ya sabes como es esta gente. Nos tienen olvidadas etc. etc..." Como respuesta a mi cara de asombro hubo un gran silencio. Creo que ni siquiera me miraron.

El sueño termina en este punto. No hubiera tenido ninguna importancia antesde ayer, incluso, ayer mismo. "Mezclas caprichosas de  escenas y momentos elegidos al azar por nuestro subconsciente, o por la parte que sea que fabrica nuestros sueños" -hubiera pensado yo- . Pero algo sucedió ayer que me hizo ver que, quizá, estoy más sola de lo que creía.

Mientras trasteaba por casa me dio por pensar el por qué de esta sensación. "Siempre te has llevado bien con todos, nunca has tenido ningún problema con nadie que haya pasado por alli. Todos se han ido marchando, tu siempre te quedas desde hace 17 años. ¿Qué ocurre ahora?"

Entonces me vino a la memoria la historia de Marta y María. Marta la trabajadora, la que tenía siempre todo a punto. Siempre ocupada,afanada para que nada falte. Y resulta que, María... que pasa de hacer nada, pero en cambio siempre está dispuesta a poner buena cara, sonreir , envolverte en palabras, es la que hace lo correcto. Nunca me ha parecido bien las conclusiones que sacaban de este relato. Claro que tendrá un significado, desde el punto de vista espiritual, diferente al que yo le doy. Pero -¿que le voy a hacer?- yo lo leo con mis ojitos terrenales y miopes y me parece muy injusto el trato que se le da a la pobre Marta.

Y es que yo, definitivamente, me siento Marta y no María. Siempre lo he sido porque asi me han hecho. Y, curioso, nadie me ha dicho: "Martita, deja de ser tan eficiente. Tu tranquila hija, deja todo manga por hombro, quiero que seas como María, ¿la ves? tan relajada, tan mona ella, tan simpática". Lo que quiere decir, o deduzco yo, que a nadie le importa tener a una Marta al lado, pero...¿?.

 Y yo me pregunto ¿se puede ser a la vez Marta y María?

Creo que me he hecho un lío y que mi escrito, al final, no hay ni por donde cogerlo. Yo lo tengo claro en mi cabeza. Se que tiene un hilo conductor, algo que lo une y lo hace parecer una sola cosa, pero reconozco que no soy capaz de conseguirlo

Ya se cual es el motivo de mi pesadumbre de esta mañana, la causa de que yo en el sueño me sintiera sola. No es otra que el que yo únicamente puedo ser como Marta y eso no resulta agradable ni atractivo. Es posible que te lo reconozcan, pero al final no gustas. En el equilibrio está la virtud. ¿cómo conseguirlo?

Admito sugerencias e incluso críticas.

6月21日

Canas

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Tengo un mechón blanco sobre la frente.
Desde que me descubrieron en la peluquería, hace un montón de años, la primera cana, andan empeñadas en querer esconderla."Necesitas un baño de color". "¡No, no - respondo siempre- no quiero teñirme el pelo. Dejaré que se vuelva blanco"
Recuerdo siempre a mi madre, con el pelo tan negro como el mio, tiñéndose cada poco, tapando la raya, las patillas, el cogote. Imaginaba que eso debía ser un suplicio, una esclavitud. Cuando empiezas a teñirte, aunque no lo necesites, tienes que seguir. Por eso, cuando veo a las adolescentes que se cambian el color del pelo no puedo entenderlo."¡Qué ganas de crearse semejante obligación!"
Y debe ocurrir, creo yo, que soy muy vaga y, tambien, que me da miedo cambiar. Siempre he mantenido el mismo aspecto, con mi pelito corto y ningún tipo de adorno. Sólo hace cinco años decidí dejarmelo crecer. No es de extrañar que siempre me hayan reconocido, incluso cuando el tiempo trancurrido era grande."¡Chica ¿cómo lo haces? estás igual que hace 25 años!" -¡Que más quisiera!- pienso para mis adentros-Y es que, claro, quien me lo dice recuerda a una jovencita que, salvo ligeras variaciones que la moda impone -distintas gafas, distinta ropa, el corte a la moda del momento-sigue manteniendo el mismo aspecto. Como si no hubiera pasado el tiempo. Esa es la explicación que yo encuentro. No hay ningún mérito por mi parte. Sólo vagancia y miedo al cambio.
                               
Una vez, sí, ahora lo recuerdo, me lancé. Se empezaban a llevar los moldeados. Todo el mundo se rizaba el pelo. Tanto me insistieron, tanto me hablaron de no se qué peluquero bueniiiiisimo, que dije: "vamos allá".
Entré y, mientras esperaba, vi una fotografía pegada en la pared de una chica muy mona, con pelito corto, como el mío, que llevaba una ligera ondulación. Nada de rizos. " Así quiero que me lo hagais a mi. Sin rizos, sólo un ligero marcado, para que quede despeinado". "No te preocupes- faltaría más - que vas a quedar muy bien.
Tras una tarde entera en la peluquería, después de aceptar gustosa los bombones que me ofrecieron y de permitir que me maquillaran y me dijeran que los colores marrones y naranjas eran los que debía ponerme siempre en los párpados, cuando me dieron las gafas para mirarme en el espejo descubrí que mi cabeza parecia una escarola. "¡Qué horror! Y ahora ¿qué hago? ¿cómo salgo a la calle? ¿ cuanto tiempo dura esta permanente?
Pague el dineral que me pidieron, me quité las gafas para no ver a nadie -igualito que el avestruz, así no me verían a mí - y marché a la Residencia donde vivía. Me encerré en mi cuarto y no quise ni bajar a cenar. Nunca en la vida he estado tan fea como entonces. Tengo por ahi una foto que, cuando la enseño, a parte de reirse, nadie me conoce.
Así que no quiero más cambios de esos que no se pueden deshacer en un momento si no te gusta.
Iré aprendiendo a convivir con mis canas. Después de todo aunque me las tiña, nadie me va a quitar de encima la causa de que salgan.
6月20日

Carta a mi amigo Carlos

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Sonando "Volver". Va por ti Carlitos 

Querido amigo Carlos:

Son las 8,19. Habitualmente, a estas horas, estoy dando mi paseo por las calles de mi pueblo. Hoy me quedé en casa porque llevamos con tormenta desde anoche a las 10.

Ayer estuvimos en la piscina, a la que vamos todos los veranos, viendo el partido de la selección española que jugaba contra Túnez. ¡Mira tu!, a mi no me gusta el futbol. Es más, no entiendo nada. En mí se da el tópico ese que dicen de que" sólo veo unos tios corriendo en calzoncillos". Me da igual una cosa que otra. No se qué es fuera de juego, ni cuando cometen falta o penalti, Nada. Lo único que reconozco es cuando el balón entra en la portería.

Es curioso la pasión que levanta el futbol. Si el horario lo permite paraliza el ritmo de las ciudades.Tal fue el caso de ayer.  En el final del primer tiempo tuve que llevar a una amiga a casa y no encontré a nadie por las calles. Volví de nuevo a la piscina y....toda la carretera para mí, las rotondas....enteritas para mi, nadie entraba, nadie salía. ¡Increíble!. El caso es que yo, que me apunto a un bombardeo, me apunté a comer un bocadillo de chistorra- (salchicha roja asada o frita)- y a tomar unos vinitos. Te diré que ni miraba la pantalla. Yo estaba a lo que estaba. Comía, tomaba mi vinito blanco y charlaba con mis amigas. De vez en cuando se oía un "¡UUUUYYYYYYYY!", pero,  nada.

Túnez metió un gol a los pocos minutos de comenzar el partido y, como los "¡ UUUUUYYYYYYY!" se repetían y nunca llegaban a cuajar en un tanto, la gente se iba desesperando. Los había que se habían preparado con todo el equipo: Gorra, bufanda, camiseta, bocinas, banderas.....

Me llama la atención que, estos días ,se ven, por los balcones colgadas, banderas nacionales- ( dos franjas rojas y, en medio, una gualda)- y, de verdad, no deja de sorprenderme. En este país no hay costumbre de enarbolar la bandera "nacional", la que debiera representar a todos los españoles, porque la gente la asocia con la derecha (que no está de moda) y pretende ver en ella reminiscencias fascistas o, ¡que se yo! No importa exhibir una bandera de tu comunidad autónoma - tenemos diecisiete- incluso, no importa ondear una bandera republicana -(igual que la nacional, pero sustituyendo una de las franjas rojas por otra de color morado)-, siendo que nuestro país es una monarquía parlamentaria. El caso es que llevo viendo, desde que comenzaron los mundiales, muchos coches, camiones, balcones, engalanados con la bandera nacional. En principio, sin saber que estábamos ya metidos de lleno en la competición, a mi también me vinieron a la cabeza ideas asociativas de la bandera con ciertas ideologías políticas, aunque también  pensé: ¡Caramba!, ¿por aquí pasa la procesión del Corpus Cristi?.

Bueno, no está mal que, al menos para una cosa, nos sintamos unidos los españoles, da igual que seas gallego, catalán, riojano, madrileño,... andaluz, vasco o extremeño. Cuando en un partido de futbol mostramos nuestra bandera, como lo hacen los de todos los países del mundo, sólo hay que pensar: "Mira, ahí estamos los españoles!.

¡Vaya ! me ha salido el correo futbolero y patriota.

Al final ganamos tres a uno. Los niños fueron los que más animaron. Los mayores estaban muy nerviosos y tensos, pero ellos, gritaban:  "¡España, España!" y cantaban : "¡A por ellos, oé....a por ellos, oé....a por ellos, oeeeeeeeé, a por ellos, eoeeeeeeeeeeeeeé!".

Esperando pronto tus noticias, te mando,mientras tanto, un abrazo y muchos besitos desde este rinconcito de La Rioja española.

Tu amiga

A.......... 

 

6月8日

Esa vocecita que me habla

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Me gusta pasear sola. No me debo a nadie y el horario me lo pongo yo. No hay prisas. Nadie espera por mi. Cuando estoy preparada me cuelgo mi bolsito en bandolera, del tamaño justo para llevar las llaves, el móvil y un paquete de pañuelos de papel.
No llevo ropa deportiva, ni zapatillas con cámara de aire, ni nada que se le parezca. Mi equipo de caminante es, por lo general, alguna ropa usada durante mucho tiempo que, aunque no este vieja, se ha quedado un poco fuera de la moda. Mis zapatos, planos,cómodos y con la forma que mis pies han ido haciendo despues de muchos pasos dados con ellos.
-¿Dónde vas tan madrugadora? ¿Cómo tan sola?
-Ya ves, me gusta así.
 No respondo el típico tópico de "Más vale sola que mal acompañada" porque, según quien lo escuche, podría pensar que soy una tonta impertinenete:.. "¿qué se habrá creido? "
Y, es que, caminando en solitario me da tiempo de escuchar lo que veo. Una vocecita, con el mismo timbre de mi voz, me va narrando, como si de la lectura de un libro se tratara, lo que mis ojos ven. Yo sólo tengo que limitarme a escuchar. El paisaje es el  mismo de todos los días, pero siempre hay algo nuevo que aprecio o ,lo ya visto, hoy me dice algo diferente.
Saludo a quien conmigo se cruza, pero evito entablar una conversación. Posiblemente la otra persona piense de igual manera que yo. Por si acaso adapto mi paso,- ahora más ràpido, ahora más despacio- o cambio el itinerario si presiento que, quien tengo por delante de mi o viene a mi encuentro, podría tener la intención de detenerse. No huyo de la gente, me gusta estar con ella. Sólo que hay cosas que quiero disfrutarlas a solas.
 Mientras camino prefiero que nadie requiera de mi atención. Me gusta escuchar a quien me habla, pero ,si alguien me habla, mi vocecita se calla.Y ella tambien necesita tener su momento para que yo pueda oirla. Es una hora al día, nada más.  
Camino sola respirando la frescura de la mañana. Nadie a mi lado. Una hora por delante para escuchar lo que veo.
6月5日

Demasiado ruido.

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La mañana amaneció fresca, soleada y limpia. Parece que el "cierzo moderado del Valle del Ebro" se ha moderado realmente. El viento amaina y se nos ofrece un precioso día de primavera.
Acometo la recta final de mi paseo matinal. Miro el reloj y compruebo que son las 8,40. Estoy dentro del tiempo fijado. Cada día, al enfilar la calle Losada, que desemboca en la Plaza de España, encuentro un barrendero que, con su chaleco verde fosforescente y su escoba de mango metalico, me saluda amablemente: "buenos días", al tiempo que ,con su "ras...ras...ras..." va arrastrando, hacia un montóncito proximo, la basura que hay en la calle.
Hoy, cuando iba a llegar a este punto, me sorprendió un ruido ensordecedor. Una polvareda envolvía la calle Losada. Avanzando, entre el polvo y el ruido, he descubierto al barrendero que, pertrechado con un tubo que soltaba aire, iba reuniendo - ¿reuniendo , desperdigando, mareando...?- las bolsas de gusanitos, papa-deltas, pajitas y mil y un envoltorios que, ayer domingo,tiraron al suelo los niños, a la puerta de la tienda de chucherias .
Hoy no me ha saludabo amablemente. Es más, ni siquiera me ha visto, -tanto era el polvo que levantaba- No se hubiera oido su voz, ni la mía, -tan estruendoso era el ruido que salia de ese tubo-.
A mi me ha parecido que era algo desmedido. Que es mucho más fácil empujar, una a una las bolsas hacia el recogedor que preparar semejante feria. Es que deberíais haberlo visto. La bolsas se elevaban, bajaban, volvian a elevarse, Cambiaban de lado en la calle. El chorro de aire las llevaba al sitio que se había destinado para ellas, pero, en el intento, las que que ya estaban alli instaladas recibian , de pronto, el empuje del aire y.....vuelta a los aires.
Como he podido he salvado el pequeño tramo que me separaba de la plaza y, con paso ligero, he ido dejando atrás la nube de polvo y el  tremendo ruido  que rompía la armonía de esta mañana fresca, soleada y limpia.