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9月11日

Diario de mis vacaciones (2)

¿Quien borra las huellas que dejamos al andar?
Camino por zona pedregosa. Camino con cuidado para no torcer mi pie derecho. Hace cuatro años tuve un esguince y cualquier pequeño relieve en el suelo hace que se resienta. ¡Cras, cras!  -suenan mis pasos conforme avanzo. Un tractor se oye a lo lejos. Ni rastro de personas por los campos.No se dónde se meten .
 Para no tropezar, miro hacia el suelo. La gravilla, poco a poco,  va dejando paso al polvo. Veo un montón de huellas entremezcladas. Las hay de diferentes modelos: con círculos, líneas horizontales, verticales. Unas hacen zig zag, otras ondas....Por curiosidad, piso fuerte en la tierra y contemplo la huella que deja mi zapatilla: ¡Rombos! Pero ¿dónde están? No hace ni veinte minutos pasé por aquí.Anduve un paso detrás de otro. No vi a nadie que viniera detrás de mi. Con nadie me crucé en el camino. ¿Qué fue de mis huellas? Vuelvo a pisar con fuerza. Levanto el pie y aparece su silueta, adornada de rombos,marcada sobre la arena. La dejo atrás, pero no encuentro nada que se le parezca. Me siguen persiguiendo las mismas señales: círculos, líneas horizontales, verticales, zig zag, ondas.....Incluso veo el rastro que dejó un perro en mitad del camino. "Reciente. No debía ser muy grande.Algún perrucho de esos que, en cuanto me huelen, se ponen a ladrar. Mañana estará en el mismo sitio, si alguien no lo pisa antes"
 Pero sigo sin encontrar mi huella. Me detengo, doblo una pierna, levanto el pie y miro la suela de mi zapatilla. Efectivamente, son rombos, pero algunos están muy desgastados. Busco una explicación y me digo que, quizá, paso deprisa por los caminos, con pasos suaves, sin tiempo para que mis gastadas zapatillas puedan dejar una señal reconocible.
Sigo caminando. Después de todo ¿qué más da que estén mi huellas o no? ¿A quien le importa de quien son las  que uno encuentra por los caminos?
Mañana vendrán otros caminantes que, en su ir y venir, borrarán las que hoy dibujamos.

9月10日

Diario de mis vacaciones(1)

Por fin, cuando todo el mundo se ha reincorporado a su trabajo, yo empiezo a disfrutar de mis vacaciones. Desde hace un montón de años, es decir, desde que tengo el trabajo que tengo, no las espero ansiosa. Eso era antes, cuando ir cada día al trabajo era una tortura. Por eso, tener un trabajo en el que estes a gusto es fundamental. Pasamos gran parte de nuestra vida en el. Mucha culpa de nuestra felicidad o infelicidad está ahi. Yo recuerdo con horror aquellos domingos desde marzo de 1977 hasta octubre de 1984. Era terrible coger el tren en Castejón para ir a Pamplona, porque ello suponía que me quedaban 6 días (entonces todavía se trabajaba los sábados por la mañana) de angustia. Y no porque tuviera un trabajo agotador. Nada de eso. Era más bien al contrario. Apenas habia nada que hacer, pero tenías que disimular como si lo hubiera. Si no, ¿qué pintaba yo alli? Rapidamente me hubieran echado y, en aquella época, necesitaba el trabajo para vivir. Hoy tambien, pero un poco menos. Entonces estaba empezando a vivir, ahora, tengo casi todo hecho.
Bueno, pues el caso es que ya estoy de vacaciones.Como dije arriba, he empezado a disfrutar de mis vacaciones, aunque haya quien crea que ¿para qué demonios se habra cogido esta llas vacaciones? ¿Para quedarse en casa? Ya he tenido que responder varias veces : "No, no me voy a ningún sitio. Me quedo en mi casita. A gusto. Feliz. " Algunos me alaban el gusto- no se si es por quedar bien- pero la mayoría me mira con cara de extrañeza:"¿Y eso?... ¿No te gusta viajar?.... Pues te veo más inquieta intelectualmente que lo que me dices?"........ Esta es la última perla que he tenido que escuchar y aguantar. Y, ante semejante comentario ¿qué contestas? En fin, opté por callar, sonreir, encogerme de hombros y decir: "Bien, te dejo, voy a hacer una visita a mi madre".
Y, realmente, no hago nada especial. Y, tambien es posible que, a veces, se me haga largo el día. Hay que tener en cuenta que yo, trabajo doméstico, apenas tengo. Tantos años dándole a la escoba, al estropajo, friendo y guisando, me han dado una soltura tremenda. Hoy en día me lo encuentro todo hecho, en un pis pas. Así que lo que hago, para diferenciar mis días de vacaciones con los que no lo son, es ir a pasear en cuanto hay luz en el cielo. Y ando y voy cantando por el camino. Camino de prisa, a mi ritmo, como siempre. Veo mi silueta reflejada delante de mi. El sol me pega por la espalda. Sigo caminando. Voy por caminos de tierra. Veo frutos colgando en los árboles: manzanas rojas, amarillas -creo que están ya a punto de recoger- rosales que cuelgan de los muros de las huertas, emparrados que sombrean una casilla en el campo. Tuerzo el camino. El sol me pega por la izquierda. A mi derecha, mi sombra me acompaña. "Me voy encorvando. ¡Fíjate, fíjate!, yo antes iba más recta." Procuro enderezar y rectificar el gesto. Levanto los hombros, estiro el cuello, miro hacia el cielo. "Así, un poco mejor". ¡ Que cosas ! Pero en cuanto me relajo un poquito vuelvo a la posición más cómoda: me encojo, me agacho, miro hacia el suelo. mi espalda se curva un poquito y sigo caminando, disfrutando de la frescura de la mañana. El día será fuerte de calor, pero yo habré tenido la oportunidad de gozarlo cuando el rocío todavía mojaba los pies.
6月15日

Explorando caminos


Llegó el 40 de mayo, este año más adelantado y fuerte que de costumbre. La casa está ya al rojo vivo. Aprisa y corriendo limpio  los filtros del aire acondicionado para ponerlo a funcionar. No me gusta el calor. Me produce una desgana insoportable. Las tardes se hacen eternas. Madrugo mucho. Hoy a las 6 ya estaba despierta y para las 7,30 preparada con mis auriculares,vaqueros viejos cortados por la rodilla, zapatillas y camiseta, dispuesta a emprender mi caminata diaria.
En años pasados hacía mi recorrido urbano porque me dan mucho miedo los perros y la ciudad es el único lugar en el que los llevan controlados con correa. Siempre hay alguien que se escapa y, de pronto, te encuentras con un perro- da igual el tamaño que tenga- que, muy alegre y juguetón, viene directo hacia ti. Tu te paras, no miras para que no te vea y, como puedes, gritas: "¡Por favor, sujeta el perro, que me dán pánico!. Mujer, si no hace nada, es un trozo de pan. Es igual, por favor sujétalo". Y, así, mientras se decide la dueña a ponerle la correa, tratando de convencerme de las bondades de su criatura, yo me quedo petrificada, medio muerta, temiendo ser atacada por semejante fiera. Al final, doy las gracias y me disculpo, sabiendo que el comentario seguido va a ser:" ¡ Vaya rara !. Pero no lo puedo superar.
El caso es que ya el año pasado empecé a hacer mis incursiones por caminos vecinales. Comencé haciendo la ciudad y, como quien no quería la cosa, me adentraba por algun camino que no me parecía demasiado peligroso. Lo iba explorando y, cuando me daba cuenta de que por allí solo había algún que otro hombrecico jubilado trabajando la huerta, quitando hierbas o arrancando las lechugas que iba a comerse en ensalada, entonces, aquel camino pasaba a formar parte de mi itinerario. Tras un camino, vino otro y, de esa manera, conseguí adentrarme en los caminos del Ebro, nuestro rio. De niños, cuando no había piscinas, la forma de pasar las tardes de los domingos era ir a comer al Ebro. Siempre había quien tenía una casilla donde poder hacer una pequeña hoguera y asar chuletas o chistorra o un rancho de patatas y conejo y colocaban una mesa y alli comiamos y merendábamos y, cuando el sol iba poniéndose, regresábamos al pueblo, después de habernos bañado en el rio. Siempre se buscaba lo que aqui llaman "madre", que era un pequeño islote que había ido dejando el rio. Eran lugares sin corrientes, poco profundos, porque si algo tiene malo el Ebro es su peligrosidad. Siempre he oido hablar de los remolinos, aquellas espirales de agua traidoras, que, de pronto, te atrapaban y te engullían. Eso decían. Yo no se muy bien a que se refieren, pero muchas personas, buenas nadadoras por cierto, han muerto cuando se daban un tranquilo baño. Por eso siempre que camino por la orilla, desde arriba, bien protegida, miro la superficie y trato de adivinar cuales son los tan nombrados remolinos. Yo veo que el agua, en un punto, da vueltas sobre si misma y eso imagino yo que son los remolinos.
Camino durante hora y media aproximadamente. Dejo el pueblo tras pasar la tonelería Magreñán y me adentro por el camino de La Rinconada. Ya lo tengo bien comprobado. A mi paso, cuesta 10 minutos de reloj hacer el recorrido hasta lo que han denominado el Arboreto de La Nava. Allí han hecho una especie de charca o estanque, donde han crecido  juncos. Dicen que, cuando lo inauguraron, había patos. Ayer me asomé y sólo pude adivinar alguna que otra rana, a juzgar por los saltos que daban entre los juncos. Lo de Arboreto, de momento, es mucho decir. Plantaron unos árboles, pero aquello parece un desierto. Para mi que quisieron hacer algo y se quedaron con el intento nada más. Deberían estar un poquito más gordos los troncos. Tenía que ser algo más poblado. La verdad es que cuando uno sigue el indicador piensa que va a llegar a algun lugar bonito,a un oasis, pero, de hecho, no hay nada. Tendré que darle tiempo a ver si aquello se puebla un poquito más.
Ya estoy en lo que aqui llaman el mazón del Ebro. Giro a la derecha, hacia donde me indica "Mirador" . Son cinco minutos y ya estoy en el mencionado mirador. Se trata de una especie de corralillo hecho con maderos, donde hay unos carteles indicando la fauna que, desde allí se puede divisar: garcetas, cigüeñas,escaramujos, pato azul, pato esto, pato lo otro....La verdad es que yo solo distingo las garcetas y las cigüeñas. Los patos me parecen todos iguales y los escaramujos no los he visto en la vida. Pero es un placer llegar allí, apoyarse en la barandilla de madera y mirar el rio con sus islotes poblados de árboles y arbustos. A mi izquierda el agua está remansada. Una pequeña barca está amarrada a la orilla escondida entre la vegetación. Según muevo la vista hacia la derecha, veo que el agua se mueve. Yo diría que viene de la parte de Navarra. Pero vaya usted a saber. Me oriento fatal. Así que continúo mi paseo por el mazón. Ell rio acompaña mi camino bajando hacia Castejón. Queda a mi izquierda. Flanquean mi marcha florecillas blancas, amarillas, azules, malvas, matas verdes, un nogal que parece que se quedó olvidado alla abajo después de alguna crecida. A mi derecha todo está más frondoso. Chopos sin podar, con ramas desde el suelo. La luz no llega abajo. Miro a través de ellos sin ver el fondo. Todo es oscuro. Umbrío, fresco seguramente, delicioso para guarecerse del calor sofocante, pero, ¡Dios sabe qué tipo de fauna se esconde!. Imagino animales de todo tipo corriendo por allí. Mosquitos atraidos por la sustancia dichosa que yo, como mucha gente, segrego en abundancia y que tan atractiva les debe parecer. No, no....yo sigo por el camino marcado. Con la mano espanto la nubecilla de insectos que se ha congregado en un recodo. Sigo adelante todavía un poco más, con el rio a mi costado, oyendo como canta, viéndo al agua reirse. Cuando llego al cartel que indica: "Sotos del Ebro" ( a la izquierda) "Area recreativa" (a la derecha) detengo mi andar, giro sobre mis pasos y deshago el camino. Podría adentrarme por los sotos, pero me da miedo si voy sola. Podría volver por el área recreativa, pero es un camino cerrado y poco ventilado. Elijo volver por donde he llegado. Esta vez el Ebro me acompaña a la derecha. Yo subo, el sigue bajando hacia Castejón. Sigo viendo como se rie el agua y poco a poco, dejo de oir su canto. Llego de nuevo al remanso y es hora de alejarse de la orilla.
Otro camino me llevará por el borde de la muralla de la azucarera otra vez hasta el pueblo. Ahora todo es subir hasta mi casa. Ya voy dejando atrás la frescura del campo. El paseo ha hecho su efecto. Sudo y llego al portal de mi casa deseando despegarme la ropa.Encuentro una vecina limpiando las escaleras: "Buenos días Ana Mari, buenos días Alicia. ¿Ya has dado la vuelta? Sí y hoy tendremos un día fuerte.Eso parece.Mañana, más".


5月12日

ANTONIO VEGA

  
2月26日

En el mundo a cada rato

Hoy os quiero dejar un corto de Javier Fesser"BINTA Y LA GRAN IDEA" rodada en Senegal y que forma parte de una serie cuyo título es "En el mundo a cada rato". Lo ví, casualmente, en una de las cadenas autonómicas y ,símplemente, me encantó. Es un cuentito con final feliz, que da una oportunidad a la esperanza y, sobre todo, nos hace pensar a nosotros "UTAB",los descubridores,  colonizadores, evangelizadores, enseñadores, modelos de vida y aspiración soñada. en que quizá debieramos ser  quienes  cambiaramos el modo de vida para poder" desarrollarnos como personas y adquirir los conocimientos para ser felices".
 De cualquier forma es algo muy utópico y, como dice mi amiga Carmen, irónico, pues no deja de ser verdad que esa vida tan deseable que nos muestran (salvo el caso de la niña que no puede ir a la escuela) no debe ajustarse demasiado a la realidad, pero...no está mal pensar que podría ser cierto. Soñar es gratis. Y mientras seamos capaces de imaginar sueños seguiremos pudiendo dar un aliento a nuestra vida.                                                                                                                                                                                                                                                            
                                
                                                                                                            

                                                                                                                                                             

2月7日

BAILAR AL SON DE LOS DEMÁS

Esta semana pasada he visto dos programas, totalmente distintos, en los que se planteaban situaciones similares.Resumiré sólo uno de ellos, el de los Simpson, para que el texto no sea excesivamente largo.

Lisa, la hija mayor, estaba pasando un mal momento porque, siendo como es "diferente" a los niños de su edad, se sentía apartada de todos, estaba triste, creía que no encajaba en ningún ambiente. Cuando un díalisa_triste su madre la lleva al colegio en coche le da una serie de consejos para que deje de estar triste y le dice: "trata de sonreír aunque no te apetezca, procura ser amable con los demás niños, entra en sus conversaciones, síguelas, acepta  invitaciones....ya verás cómo entonces no te sientes rechazada por nadie, ni fuera de lugar". Bueno, más o menos. No recuerdo exactamente las palabras, pero, en resumen, le estaba diciendo que tratara de adaptarse a los demás.

La niña bajó del coche con una sonrisa bien grande, saludó a sus compañeros, cuando éstos le hablaron ella continuaba sonriendo, respondió alguna frase amable que les dejó desconcertados, los niños siguieron hablando con ella e incluso uno la invitó por la tarde a su casa. Lisa aceptó, mostrando siempre sus blancos dientes en una sonrisa que, quien la conocía, sabía que era fingida. Su madre ,observándola desde el coche, frunció el ceño. Bajó la ventanilla, la llamó y le dijo: "Cariño, no hace falta que sonrías si no quieres, mamá sonreirá por ti. Limítate a ser como siempre has sido. No pretendas ser diferente a como eres. Nosotros te queremos así".

Me pareció muy bonito lo que Marge le dijo a Lisa y pensé que no estaría mal que alguien nos lo recordara de vez en cuando.

Al terminar el capítulo, cambié de canal y, escuchando las noticias del telediario, se me olvidó por completo. Pero siempre ocurren cosas que te hacen pensar y hoy, repasando lo que ayer noche de viernes, me ocurrió, me vino a la mente ese capítulo de una serie de dibujos animados que, seguramente, ya había visto más de una vez.

Hay personas que, por educación, por carácter, temperamento, o quizás, porque han nacido así, no se, saben quedar siempre bien. Toman decisiones acertadas y, si tienen que decir alguna cosa, aunque no sea muy agradable para quien la escucha, su habilidad y saber hacer lo convierte en algo natural y, sobre todo, no cae mal. Y otras, enbailando_simpson cambio, siempre temen que lo que puedan decir, siente mal, que sea algo irreversible . A lo largo de los años han ido aprendiendo que si discrepan mucho, o dicen muchas veces "no"  a alguna invitación, o ponen excusas para salirse por la tangente, terminan siendo consideradas como"raras y desagradables" y acaban no contando nunca con ellas para nada. Y esas personas se plantean una opción: la de la adaptación. Y lo intentan. Y es entonces cuando, a veces callan, a veces acceden, aunque en su fuero interno estén rabiando. En definitiva, actúan como quieren los demás que actúen. Bailan al son de ellos. Y, mientras esto sucede, todo parece ir bien. Pero lo cierto es que no hay nada más lejos de la realidad. Y un día se levantan y se plantean otra opción: terminar esa farsa. Se arman de valor. Mientras se deciden pasan momentos malos. "¿Qué te ocurre? Nada, no estoy bien. Estoy triste. Pero, ¿por que? No se. Ya se me pasará". Y rumian las palabras que van a decir para acabar con esa situación, se las repiten una y mil veces, buscan la manera menos brusca de decir lo que piensan, lo que sienten, lo que desean y, cuando llega el momento lo sueltan. Ya no hay vuelta atrás. Vuelven a ser las personas raras y desagradables que eran antes.

Yo soy una de estas personas. No me considero ni mejor ni peor que nadie. Simplemente soy así.Necesito mucho de la gente, pero necesito seguir siendo como soy. No se me llame egoísta, ni piense nadie que sólo miro para mi. No soy tan tonta como para no saber donde estoy y qué debo hacer. Pero soy así. Habrá a quien no le guste. No es obligatorio quererme. Que yo no baile con tu mismo ritmo no significa que no sepa bailar. Sólo es que no me gusta ese ritmo. Quizás con otros sones podamos entendernos.     

1月30日

BELIBI

Hoy, simplemente, quiero hacer referencia a una entrada que publiqué hace casi cuatro años, tras escuchar una canción en la radio. Mirando quien había visitado mi espacio, encontré una dirección que me llevó hasta dicha entrada. Ya no me acordaba de ella.He pensado que, dada la situación que se ha vivido en las ùltimas semanas, podría recordarla. La titulé "EN MI CORAZÓN". Espero que os guste la canción que suena en el vídeo, como a mi me gustó el primer día que la oí, incluso sin saber qué decía. 

 David Broza & Wisam Murad

                                                                                            
                            Peace Song
                          by Ben-Yehuda
1月22日

ALGUNA PREGUNTA?

¡Qué silencio hay en mi casa! Tan sólo el "Tic Tac" del reloj de la cocina se escucha a mi alrededor.Me recuerda la película de INGMAN BERGMAN "Gritos y susurros". Tic, Tac, Tic, Tac, continúa machacón. Tic, Tac, Tic, Tac, marca el paso del tiempo. tic_tac

No hay ruidos por ninguna parte. No pasan coches por la calle, ni se oyen las voces de los niños todavía en la escuela. La oscuridad rodea la habitación.Creo que tendré que encender la luz si no quiero quedarme más cegata de lo que soy.

Me he dado un paseo por algún que otro blog conocido. Leo muchos poemas. ¡Qué cosa! yo soy incapaz de hacer un triste pareado. En algún otro comentan y dan opiniones sobre noticias de actualidad,cuestiones políticas etc. Pues fíjate que yo tampoco me atrevo a mostrar mi opinión  en ciertos asuntos. A lo mejor, si te conozco, cara a cara, respondería alguna cosa. Pero aquí...aquí no. Muchas veces me he dicho a mi misma que lo que ocurría es que no tenía opinión sobre nada. Siempre permanecía callada oyendo, no se si realmente escuchando. Siempre he tenido (más ante que ahora, es verdad) mucho reparo en meterme en polémicas.Me da la impresión de que conversaciones demasiado acaloradas me van a llevar a una situación insalvable.  Por eso creo yo que cuando hablaban de algo que a mi me parecía un poco peliagudo, me ofuscaba de tal forma que no alcanzaba ni a pensar qué opinión podría yo tener al respecto. Entonces estuve muchos, muchos....muchísimos años en los que nunca intervenía para decir ni unpreguntasa palabra. Me limitaba a escuchar, como dije antes, rezando para que a nadie se le ocurriera preguntarme : Y tu ¿Qué piensas? Es como cuando se va a escuchar una charla y el ponente, una vez concluida, pregunta: ¿Tienen alguna duda,alguna pregunta qué hacer? Yo me fijo y veo que la mayoría de las personas, mira para abajo, o para arriba, o busca algo en sus bolsillos. Cualquier cosa antes que enfrentar la mirada de aquel que está interrogando.Da la impresión de que , o todo está muy claro y sabido, entonces ¿para qué hemos ido?, o que no hemos entendido nada.Creo que más bien es esto último.Que oimos sin escuchar, o nos falta tiempo para asimilar lo que hemos oído.

Estos silencios  me dan mucha vergüenza. No se dónde meterme. Y puede ser que, casualmente, rebuscando, rebuscando,  a mi se me ocurra algo -(raro, muy raro)- y estoy ahí, armándome de valor para levantar mi mano y plantear mi pregunta , pero tanto me preparo, tanto tiempo me tomo que, finalmente, termina diciendo:" bueno, pues si todo está claro, si no hay preguntas terminamos aquí". Y es yo que paso mucha vergüenza, propia y ajena. No  lo puedo remediar.Y así no se va a ninguna parte, pues ya conocemos el dicho: "Quien tiene vergüenza, ni come ni almuerza"


1月19日

BIENVENIDO SEA 2009.

 

El mes de enero del nuevo año ya va para delante.Instalados  en su mitad,recuerdo el último día del pasado cuando, a punto de dar las 12, preparada con mis uvas en el platito, me dispuse a pedir un deseo con cada una de ellas que introducía en mi boca. He de reconocer que siempre me pilla desprevenida en este particular, pues con los ajetreos de preparar la cena y, después, fregar los platos, llego con el tiempo justo. Creo que, desde la cocina, terminando de dar el último repasOLYMPUS DIGITAL CAMERA         o a la encimera, dije:"poned la 1". No sabía quien retransmitía las campanadas, no recuerdo quien apareció ante las cámaras, pero yo soy así: lo de siempre. Y las uvas, desde siempre, las he comido acompañada de la 1. Manías de vieja, diría yo.

Las campanadas sonaban y yo comía cuidadosamente , una por una, las uvas. Intenté buscar en mi mente deseos apremiantes que pedirle al nuevo año, pero  sólo se me ocurrió pensar : "salud para los míos. Consérvame todavía a mis padres". Creo que no se me alcanzó pedir más cosas. En realidad soy persona de poco pedir. No tengo grandes deseos.

Más adelante me dije que debería haber deseado que el viejo año se llevara consigo todo lo malo, que ha sido mucho, que me ha proporcionado durante su transcurso. Soy persona muy propensa a hacer balance de todas las situaciones de mi vida y, cómo no, también lo hice del año que se despedía. He concluido que 2008 no ha sido bueno para mi. He sufrido unos cuantos desengaños. Me han dolido demasiado las cosas que me han ocurrido. Me he visto envuelta en la oscuridad en muchos momentos y sólo las incontables lágrimas que he llorado  me han permitido mirar la vida a través de unos ojos limpios,como cuando, después de la lluvia, libre la atmósfera de contaminación, podemos ver el cielo despejado. Porque las lágrimas son para mí un buen remedio. Siempre lo digo: lavan mis ojos y abren mis pulmones y así veo mejor y respiro más hondo y profundo.

Bueno, pues a esto andaba dándole vuelta yo a primeros de mes,pensando: Podría escribir sobre esto en el blog y, de paso, lo mantengo activo. Pero Enero empieza con el día de Año nuevo y, sin darte cuenta, van llegando los reyes y después...te queda la resaca de tanto desbarajuste de comidas, cenas, reuniones familiares y de amigos y, cuando tienes un poco de tiempo y ganas, resulta que la casa está manga por hombro y toca ordenarla y limpiarla. Y así llevamos ya medio mes gastado, prácticamente sin hacer nada. con la sensación de que el tiempo corre que vuela y que, dentro de nada, estaremos otra vez metidos en algún que otro berenjenal fiestero.

Sin ir más lejos el viernes 16 se hicieron en mi pueblo las tradicionales hogueras de San Antón. En cualquier cruce de calles, allí donde hay una pequeña plazoleta, en todos los descampados próximos al casco urbano, en aquel solar vacío pendiente de construir...se prepara en un momento una hoguera, con cuatro pallets rotos, con todos aquellos muebles viejos  que no sabemos donde meter. Todo se quema en la hoguera. Después, con las brasas se asan chuletas, chistorra, panceta, morcillas y, entre las cenizas, se envuelven patatas que se comerán, en muchos casos, ya avanzada la noche, incluso de madrugada. El pueblo se ilumina con las llamas.Por todas partes  huele a humo y todos nosotros también. Es una noche bonita para pasar entre amigos y familiares. Los niños disfrutan quemando palitos y cuantos papeles y cartones pueden recopilar por los alrededores. Sí, un año más hemos cumplido con la tradición. Por eso ,creo, contagiada por la magia del fuego, el sábado por la mañana me dio por revisar las carpetas donde guardo facturas y recibos de los gastos domésticos. Pensé que necesitaba comprar unos archivadores nuevos, pues los que tenía estaban a reventar, pero....¿y si hiciera una limpieza y tirara lo que ya tiene varios años? Dicho y hecho. Me puse tan aplicada que, en un momento, tenía la mesa llena de papeles inservibles y dos archivadores semivacíos capaces de guardar documentos de varios años más.

¿Qué hacer con Chimenea_encendidatodo aquello? Tengo una bolsa donde guardo el papel y cartón que tiro para reciclar, pero no me apetecía que ciertos datos pudieran estar revoloteando por la calle o por algún vertedero en espera de su tratamiento.Así que me bajé a la chimenea, encendí fuego y comencé a quemarlos. Las llamas adquirían distintas tonalidades, rojas, azules, verdes....subían y subían y mi cara ardía. Pero, cuando los papeles estuvieron convertidos en bolos negros me dije que, ya que me ponía, bien podría quemar otras muchas cosas. Cogí la escoba, barrí la cochera, ordené estanterías, encontré de todo para quemar. Alimenté mi hoguera y hasta los tubos de la chimenea se quejaban de tanto calor como se concentró en ellos. Abrí armarios y saqué cosas que, en su día para despejar el piso, guardé allí, sin atreverme a desprenderme de ellas. Es maravilloso el fuego de una hoguera, o en este caso, de una chimenea. No te da tiempo de arrepentirte. Con toda decisión cogí esas cosas y, sin mirarlas dos veces, las arrojé al fuego. Ya no había vuelta atrás. Ya estaban convertidas en llamas, eran calor y color que iluminaba la estancia. Creo que, en adelante, volveré a encender la chimenea cuando quiera deshacerme de algo y sienta tentaciones de volverlo a guardar. El fuego lo transforma pronto en cenizas, en polvo. No hay tiempo para reaccionar. No haya vuelta atrás. Mañana u otro día, cuando tenga ganas, con la pala recogeré los restos y los meteré en una bolsa y, en ella, los tiraré a la basura. Me gustaría pensar que esas cenizas podrían servir para algo, pero, al menos, seguro ocuparán menos espacio que todo lo que antes eran.

12月6日

Racismo?

Hoy sábado me llamó Pili para salir a tomar el vermú. Quedamos a las 12,45 bajo los porches de la Plaza. Una fina lluvia empezó a caer justo en el momento en que salí de casa. Cuando hace sol suelo esperarla dando paseos arriba y abajo por la plaza, pero hoy convenía guarecerse bajo los portales. Junto a mí, bajo las ramas de una acacia todavía sin podar, había cuatro o cinco niños marroquíes. Estaban sentados en un banco ch-ninos-2arlando mientras uno de ellos daba patadas a un balón de fútbol. Uno de los balonazos vino a parar a mis pies, con gran fuerza. Yo reaccioné diciendo mi habitual: "epa" a lo que el mayor de ellos, repitió "epa", "cerdo, que parece que estas en la granja". No he comprendido muy bien el comentario y, aunque noté cierto tono irónico, me quedé callada. Instantes después el niño del balón seguía dando patadas que llevaban el balón hasta unos arbustos portátiles que tenemos colocados a los lados de la plaza. Otras veces, el balón se desviaba y , cruzando la plaza, se estrellaba frente a la luna de un escaparate. Ya no he podido más y les he dicho que tuvieran cuidado, que si rompían algo ¿quien lo pagaría?. Uno de ellos respondió bajito: "YO", pero yo he seguido con la perorata: "que las cosas no están puestas para que las rompamos, sino para que cuidemos de ellas..... "De repente he escuchado la palabra "racista". ¿Cómo? ¿Yo racista? Yo no soy racista y - dirigiéndome en particular a uno de los que estaban sentados- tu padre me conoce bien y sabe que no lo soy. Todo lo que os he dicho se lo diría a cualquiera, incluso si fuera mi hijo.

Han comenzado a hablar en árabe y ya no entendía nada. Me he marchado a comprar el periódico,pues mi amiga se retrasaba un poco. Cuando a los cinco minutos he vuelto al punto de encuentro he podido  escuchar cosas como : "claro como somos inmigrantes y moros....."Y lo decían en voz alta y riéndose. Me ha dolido, noHenna porque alguien pueda pensar que yo soy racista, lo tengo bien claro , sino porque a estos niños ya les están metiendo en la cabeza, desde sus casas, que son inmigrantes, que son moros, que los demás somos racistas y que todo el mundo los va a considerar como ciudadanos de segunda clase. Y creo que ahí los padres se equivocan completamente.Claro que tienen que hacerles ver que en su vida se encontrarán en situaciones en los que su raza, su religión, su nombre, su entorno familiar .....a ciertas personas pueda molestarles y reciban malos tratos o insultos y discriminación. Pero no está bien que ya desde la cuna les digan que esto es cierto y es así porque sí.Ellos tienen que considerarse igual a los demás. Ni mejores ni peores.Ni más ni menos. Simplemente IGUALES. No todo el mundo es racista. Hay mucha gente que trabaja para que esto no suceda. Me parece injusto, en primer lugar, para con sus propios hijos y, después -pero esto es menos importante-, para con todo aquel que piensa que no tiene  que existir   diferencia entre personas. Si ellos mismos se llaman moros e inmigrantes....y, sobre todo, si  lo dicen con tono despectivo ¿qué harán los demás?

11月11日

Para matar el tiempo...escribo

Pues casi sin darme cuenta ya son las 6 de la mañana. A las 3 y media me he despertado porque he oído un ruido, o, simplemente, porque me tocaba.He llamado. Nadie me ha contestado. He palpado al lado de mi cama y estaba vacío. Sin pensarlo dos veces me he puesto en pie. Ya he desayunado y he preparado el relleno de unos canelones. Hasta he fregado los cacharros que he ensuciado.Estoy en perfecto estado de revista. Y ahora ¿qué?

Recuerdo que anoche me acosté a las 10, pero para entonces ya llevaba no se cuanto tiempo dormida en el sofá. De vez en cuando me despertaba y oía a los de Camera café. Lo último que vi fue a Charo López (eso creo porque aunque con gafas mis ojos estaban un poco nublados por el sueño). Le dije a mi marido: ¿no es esa Charo López? ¡ Qué mayor !- mejorinsomnio dicho -¡ cómo está ! ¡ con lo guapa que era ! Pero todo eso lo recuerdo entre nebulosas. Opté por irme a dormir a la cama. Sin embargo, como casi siempre, fue acostarme y esfumarse el sueño. ¿qué podía hacer? Si me levantaba seguro que mi sofá ya estaba ocupado, así que decidí aguantar un poquito a ver si me volvía a quedar dormida. No se, al final me dormí y volví a despertarme y otra vez a dormir...Así paso las noches. No consigo dormir más de dos horas seguidas. Mis días no son demasiado problemáticos. Estoy muy despejada. Nunca bostezo, no aparezco cansada, pero, como es normal, a las 9 ya no puedo ni con el pelo. No consigo ver ninguna serie, ninguna película, nada de nada. Por eso me gusta salir los viernes y los sábados. Llego a casa tarde, me he tomado un par de vinitos y lo remato con un gintonic. Suficiente para no necesitar ningún tipo de somnífero. Duermo como un angelito y sobre todo, duermo más seguido y consigo levantarme a las 8 de la mañana. Para mi es todo un record últimamente.

Así, para cuando me voy a trabajar he hecho de todo. Oigo a mis  compañeras que se quejan de la falta de tiempo, de las cosas que les quedan por hacer, de que despertadorhoy se han dejado las camas deshechas o, bien, no tienen la comida preparada. Me hacen sentirme en mi interior una supermujer que llega a todas partes. Pero no es así. Yo les tengo una envidia tremenda porque para mí quisiera esa sensación de sopor, cansancio, atontamiento, ganas de no levantarse de la cama- ¡ maldito despertador que siempre suena cuando mejor está una!- . Sí, para mi lo quisiera. El reloj lo tengo en la mesilla para comprobar, de la manera más masoquista que se pueda imaginar, que, efectivamente, me he vuelto a despertar justo hora y media después de la última vez que me desperté. ¡Fíjate tu que estudio tan científico! Llevo así mas de un año y todavía sigo mirándolo para verificar que estoy en lo cierto. Nunca me equivoco .Y, la verdad, me gustaría que un día se me pasara la hora, no llegar al trabajo, tener que llamar dando una excusa. Poder dar  media vuelta en la cama y envolverme en las mantas, ahí dentro, al calorcito. Estirarme, disfrutar, sentir cómo, lentamente, el mundo se va alejando de mi....¡Ay ! ¡Si yo pudiera volver a dormir!

11月10日

Con el tiempo también nosotros llegaremos

Con mi portátil sobre la mesa de la cocina,contemplando entre la niebla las torres de la Iglesia de San Miguel, trato de plasmar con mi torpe redacción los sentimientos que, ayer tarde, me produjo la visita a casa de mis tíos en Zaragoza. Recuerdo haber estado en el piso hace muchos años. Tantos como 37. Lo recordaba vagamente pero lo que encontré ayer me produjo una gran tristeza. De la pareja, ella es hermana de mi madre. El lleva mas de medio año con un cáncer terminal que, en su día, ni siquiera admitió operación para extirparlo. Después vinieron los tratamientos de quimioterapia con todos los efectos secundarios adversos que produce y la mala calidad de vida que ha tenido desde entonces. Sin embargo el es muy fuerte y no le ves, aparentemente, decaer el ánimo. Mi tía, como yo, es más propensa a tristezas, melancolías, llantos y demás. Sin embargo, cuando no queda otra, como todo el mundo, sacamos fuerza de flaqueza- ¡ que remedio ! no tienen hijos y viven e 100 km del familiar más próximo-y, hasta hoy, ella le acompañaba por las consultas de los hospitales , lo llevaba y lo traía y atendía sus necesidades. Pero...mi tía ahora, desde hace un mes al parecer, porque no nos había dicho nada, se encuentra prácticamente postrada en un sillón, sin poder moverse por unos dolores terribles en la espalda y, cuando el viernes pasado llamaron a casa de mis padres, pidieron, por favor que mi padre (tiene 83 años) fuera a acompañar al marido al hospital para un tratamiento que tiene que recibir.

En ese momento todos nos pusimos en marcha. Mi madre y mi padre no están para mucho y, viviendo siempre en un pueblo, les viene grande hoy día desenvolverse por una ciudad como Zaragoza. Así que decidimos llevarlos nosotros y a las 4 de la tarde nos presentamos en aquel pisito que yo vagamente recordaba por haber estado un día hace nada menos que 37 años. De momento todo me pareció tétrico y desolador. Aquello no había recibido una mano de pintura en todo ese tiempo. Las puertas tampoco y, además no encajaba ninguna. Mi tío, pobrecito, calvo, delgado y amarillento nos recibió y abrió la puerta del garaje. Pero mi tía....mi tía daba pena verla. Flaca, encogida, los ojos saltones, las manos huesudas  y transparentes. ¡ Por Dios ! ¿Que ha pasado aquí? -pensé. Esta gente se va a morir antes de la cuenta y creo que no por culpa de la enfermedad, sino por inanición, por dejadez, por apatía, por no tener ganas de moverse y por miseria.Siempre han sido demasiado ahorradores, pero ¡ Dios mío! vivir hoy en día en esas condiciones, sin calefacción, (teniendo toda la instalación hecha, incluidos radiadores) sólo por no darse de alta.

Tras los saludos de rigor, nos sentamos en un cuartito pequeño, demasiado para acoger cómodamente a 6 personas y allí estuvimos un par de horas hablando de esto, de aquello, lo otro y lo de más allá. Yo procuraba evitar hablar de enfermedades (bastante tienen ellos), pero mi madre -genio y figura- no perdía la ocasión de reprocharle a su hermana, "para eso es su hermana pequeña y está en su derecho", que todo esto le pasa porque nunca ha querido andar, ni dar paseos, ni tomar el sol y que por eso se ha ido encogiendo y ahora le sale todo. Mi tía callaba, yo le decía: mamá, por favor, no digas esas cosas. A toro pasado ya no hay nada que hacer, en el caso de que ello fuera cierto. Ahora sólo hay que mirar que le encuentren la causa de los dolores y traten de calmarselos.

El ambiente me axfisiaba y quería salir de alli, marcharme y llamar a mi hijo para que, "juventud, divino tesoro", ..."juventud cuyo recuerdo nos atormenta"....me llevara a algún sitio a comer un pincho o un bocadillo o nada....sólo para poder sentirme un poco mejor.

Dejamos a mis padres alli, pues hoy cada uno de ellos tiene asignado un enfermo para llevarlo al hospital. Mamá tenía los pies helados ,tan acostumbrada como está a su brasero bajo la mesa camilla. Papá se adapta mejor a todo. Se que ninguno de los dos habrá dormido esta noche, en cama extraña, en un lugar impregnado de tristeza, soledad, enfermedad,desesperanza, frío, húmedo y con pocas comodidades. Pero no queda otro remedio. Y yo tendré que estar atenta también, debo ir preparándome . Hasta ahora mi vida ha sido muy cómoda. Mis padres me lo han hecho todo. Pobrecitos míos nunca quieren molestar, al contrario siempre se me ofrecen para ayudarme.

Nunca es tiempo de que estas cosas ocurran y, si podemos, cerramos los ojos y volvemos la vista a otro lado. Pero hay tanta soledad, tanta tristeza y no podemos dejarla pasar como si no existiera. Está ahí.Es duro mirarle a la cara y decirle que en lo que a ti respecta ya puede irse a otro lado que tu vas a intentar cubrir ese hueco. Es duro, e incómodo. Pero a mi se me parte el alma recordando lo que ayer vi en unas personas que son de mi familia. Que mientras han estado sanas no eran muy propensas a invitarnos a su casa y no se comunicaban demasiado con nosotros. Ellos venían al pueblo en Semana Santa y en verano y, cada tarde, mi madre y mi tía se reunían en casa de mama y recordaban las innumerables peripecias que les acontecieron cuando eran jóvenes y guapas en todos aquellos pueblecitos de Burgos donde estuvieron viviendo, por cuyos caminos anduvieron cubiertas de nieve para coger el tren. Y se reían, reían hasta ponerse malas y yo me contagiaba de su risa.

11月3日

Ayer

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 Esta mañana, mientras barría el polvo que se acumula por los rincones cuando pasas las mopa, (que no se ve, pero  una misma sabe que está ahí), me puse uno de los múltiples CDs que, a lo largo de estos años, he ido grabando         - ¿pirateado?-, después de buscarlos en Emule. Es cierto que ahora no estoy muy puesta en lo nuevo que va saliendo y, posiblemente, es seguro que hay alguna otra manera de bajarse canciones, pero la desconozco. Así que, desde que han puesto tantas restricciones y Emule ya no es lo que era, no tengo posibilidad de buscar esas canciones que, de pronto, venían a mi mente recordándome otro tiempo, otra época. El no tener esa facilidad de acceso y búsqueda me ha privado de poder adquirir esa “cultura” musical, de la que yo siempre digo he carecido por las circunstancias y el tiempo en que me tocó vivir.

Es como si, de pronto, me hubieran desaparecido las enciclopedias y diccionarios a los que tantas veces recurro y echo mano  cuando tengo alguna duda. Con el Emule me ocurría lo mismo. Estábamos en alguna reunión de amigos y, como a todos nos gusta cantar, siempre salía a relucir algún tema que nos sonaba, pero que no terminábamos de saber, ni el título, ni el autor, ni la letra, ni como seguía, ni como terminaba. Entonces yo siempre les decía: "tranquilos, que en cuanto llegue a casa lo busco en el Emule". De esta forma he recopilado sinfonola añosinfinidad de canciones, de mi época y anteriores, románticas, pachangueras, revolucionarias, con mensaje, de protesta, de grupos, cantautores,coros,orquesta,bandas sonoras…He conocido cómo cantaba gente que, siendo de los que se oían cuando yo era joven, para mi eran totalmente desconocidos. He escuchado lo que le gustaba a mi hijo, conforme el iba creciendo. He tarareado algunos de los temas que el ponía una y otra vez…en fin, me he culturizado un poquito en este aspecto.

Y es que, las posibilidades que yo tenía cuando era joven de escuchar música se limitaban a la radio. ¡Sí! Tan solo a eso. En mi casa, como en la de mucha gente como yo, no teníamos tocadiscos. Así que todo lo que podíamos escuchar y aprender era lo que oíamos en Radio Calahorra, en discos dedicados. Ni que decir tiene que como mucho escuchábamos en inglés a los Beattles y eso muy rara vez. Aprendimos a pronunciar – nosotros que sólo estudiábamos francés en el bachiller- y a cantar con Mike Kennedy el famoso “Black is Black”. Así que cuando ahora me dicen que cómo es que no conozco los trabajos de Lez Zepellin ,Bruce Springteen, Jim Morrison….y tantos y tantos otros, de los que ni siquiera recuerdo el nombre para poder escribirlo, que son, incluso, más viejos que yo, contesto que no tuve oportunidad. Por eso mi mundo musical se limitaba a los cuatro grupos españoles famosos en la época. Sí que recuerdo a Simon &Garfunkel, Bob Dylan, Harry Nilson…pero fue a partir de que los bares de mi pueblo comenzaron a cambiar de aspecto y clientela. Se oscurecieron las luces, ya no se iba a jugar a las cartas, sino que abrían por la tarde y a ellos acudía la gente joven a tomar unos vinos y a escuchar la música que, tras introducir un duro por la ranura, seleccionaba en la sinfonola.

Alguno me dirá que no he hecho bien bajándome toda esa música y que, si tengo interés, me compre el disco, pero….de lo que yo hablo es otra cosa. Se me ha cortado una fuente de información y, además, tendré que guardar con mucho cuidado esas canciones que, un día, conseguí rescatar de mi memoria. Si se me estropean ahora ya no sabría como recuperarlas

10月24日

Bueos, frescos y soleados días

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Hoy me levanté, como es habituaL en mí en los ultimos años, a las 6 de la mañana. Di unas vueltas por la casa, miré a través de los cristales del balcón. Nadie se movía todavía. Del sofá, donde he pasado la noche, me he ido a la cama. No he notado ningún alivio al sentir las sábanas frescas y estiradas. El mayor espacio que tenía para extenderme a mi gusto no me ha proporcionado ningún placer. Vamos, que mi turno de dormir se había terminado y, por más vueltas que le diera al asunto, no había nada qué hacer. Todavía he aguantado hasta las 7. Ya, a esa hora se empieza a oir que corre el agua del vecino de abajo, algún coche arranca camino del trabajo. Mi vecina ha tenido turno de noche y acaba de cerrar la puerta. La vida empieza y yo me apunto a la fiesta preparandome el café con leche acompañado de mis cuatro galletas maría dorada de Cuétara. Es un desayuno frugal, pero suficiente para mi. Quiza no siga las normas que últimamente nos dan con respecto a la ingesta de zumos, frutas, y otros alimentos a la hora del desyuno, pero a mi me va muy bien así. No necesito más y las raciones de fruta y verduras me las proporciono a cualquier hora del día.
Mi idea era , tras desayunar, ponerme a leer un libro que me dejaron ayer "Beltenebros" de Antonio Muñoz Molina. El caso es que mi amiga me ha apuntado a un taller de lectura o como se llame. Esta vez toca leer este libro. Nunca antes fui a un sitio así por lo tanto no tengo ni idea de como se va a desarrollar . De momento yo, por llegar la ultima, he sido la última en recoger el libro y voy escasa de tiempo. No me esta gustando mucho y se muy bien que si la eleccion del libro hubiera sido mia, lo habría dejado abandonado hace muchas páginas, pero esto es una tarea que tengo que hacer y, además, hacerla a tiempo. Y yo siempre he sido muy responsable y trabajadora. Siempre. Desde el colegio. Habré sido más o menos lista, torpe, inteligente, negada para ciertas cosas, pero mi esfuerzo compensaba las carencias que de intelecto pudiera tener. Y en ello estoy, leyendo un libro que no me atrae demasiado, pero del que tengo que saber, mínimamente, de qué va, cómo está escrito y alguna otra cosilla más, para poder abrir la boca el día que toque la tertulia. En fin,que me intriga más ver qué opiniones tienen el resto de las personas que acudan alli. Voy sobre todo por conocer gente. Vivo en un pueblo y, en teoría, todos nos conocemos, pero no es así. Hay tanta gente con la que nunca he hablado. No quiero que mi circulo de amistades se cierre. LLega un momento en que la casa se vacía de gente, el trabajo, aunque no te agobie, te cansa, notas que va entrando gente joven que empuja y, sobre todo, no tienen nada en cuenta a los mayores. Hacen las cosas a su manera sin molestarse en consultar un poquito. En fin que los abismos genracionales se dan en todas partes, quieras o no, aunque tu, viejo, te esfuerces en aproximarte al joven para no quedarte fuera de onda- Date cuenta, tu te esfuerzas, ellos ni te miran. Sólo eres un carca que no piensa más que en jubilarse. Y, la verdad es que yo, salvo la epoca que pase en Pamplona , en un trabajo rutinario y con unos jefes horribles, mi trabajo siempre me ha gustado mucho, sobre todo porque yo controlo mi trabajo, tengo trato directo con las personas y eso lo hace más humano y me da muchas posibilidades de ayudar sin que nadie se entere. Pero ultimamente ...no se....deben ser los años. Mis amigas me cuentan que les ocurre lo mismo. Que, de un tiempo a esta parte están a disgusto. Siguen haciendo lo mismo, son personas respetadas y bien consideradas por quienes acuden a ellas y reciben su trato eficiente y agradable, pero.....se ven como bichos raros, trabajando a un ritmo que no encaja con el que imponen los que acaban de entrar. Y no es que el de ellas sea mas lento y el de estos mas trepidante....No. Es otra manera de ver las cosas. Es el no responsabilizarse nadie de nada. Todo lo que salga de lo que estrictamente creen que les compete, no les interesa para nada y andan quitandose el muerto y lanzándoselo unos a otros. Y el pobre muerto, que no es otro que el ciudadano de a pie que tiene que moverse por sitios oficiales, llenos-ya no de ventanillas que no se llevan- de manparas que separan los diferentes departamentos ,se vuelve loco y nos acaban metiendo a todos en el mismo saco.
En fin que hoy, cuando me puse a teclear con mi ordenador sobre la mesa de la cocina, no quería llegar hasta aqui. No es mala terapia escribir. Lo siguiente que le correspondia aparecer, al principio, después de "Hoy me levanté..." era... "con ganas de llorar". Pero pensé que yo ultimamente siempre tengo ganas de llorar y, de hecho, lloro mucho. Y que todo el mundo lo sabe y  que, aunque ya apenas nadie me lee, tampoco esta bien abusar de eso para que sirva de desahogo para el alma angustiada. Pero sí, hoy me levanté con ganas de llorar y he llorado un buen rato, en cuanto me he quedado sola. Y,mientras lloraba me decía:
-¡No llores Alicia, no llores! ¿por qué lloras si no tienes ningún motivo grave?
-Ya lo se, ya lo se...me respondía, pero no puedo. Lo que puedo hacer, me he dicho, es encender el ordenador y escribir, escribir lo primero que me venga a la mente, sin corregirlo. Ya lo leeré después. Quiero decir todo lo que me está haciendo daño, todo lo que me gustaría soltar por mi boca y no me atrevo porque soy débil. ¡Sí! Eso haré, pero no querré que nadie me lea. Quien me conoce no puede saber lo que me está pasando. Bien, pues haré que mi espacio sea inaccesible.....
 
Pero ya veis, son las 9 de la mañana. Es viernes, parece que lucirá el sol y nos aliviará el frio. Quizás, después de todo, no sea preciso cerrar mi espacio a nadie. ¿A quien le interesa lo que yo escribo? ¡A mi!. Pues eso....niña, ya te has pegado una buena parrafada. Ahora ya estas mejor ¿verdad? Dale a publicar y....¡que tengas un buen día! 
 
10月12日

HOY DIA DEL PILAR ...(3 años después)

¡Qué día tan tristón amaneció hoy! Ni llueve, ni aclara. La humedad ambiente hace que mi pelo se ondule y se encrespe. En el cristal del portal me miro y me veo fea. ¡Bah! Cada año la misma canción en cuanto llegan las lluvias. El secador y yo no nos llevamos muy bien. Yo procuro tenerlo en mis manos el menor tiempo posible. En respuesta, el me quema los dedos y me espanta el pelo. Nunca va por donde yo quiero que vaya. El resultado es que siempre llevo malos pelos y,esto, no hay quien lo remedie.

Me olvido de mi aspecto. Hoy ya no volveré a pisar la calle. Creo que el paseo dominical se suspenderá por el tiempo. Así que me preparo para disfrutar, de lo que me queda de domingo y de mis vacaciones, metidita en casa. Espero saber hacerlo para que no acabar hasta el gorro de estas cuatro paredes.

Ya estoy en la cocina. Tengo unas preciosas alcachofas de Tudela esperando a ser deshojadas. La verdad es que me resulta un poco pesado desvestirlas, una por una, hoja por hoja....así hasta veinticuatro. Tengo un buen rato para entretenerme y mientras lo hago me pongo a tararear. Hoy me vino a la mente una de Alberto Cortez:"EN UN RINCÓN DEL ALMA".Me gusta mucho cantar y, como siempre, pongo el corazón en la canción. De pronto, me veo llorando- ¡ que raro en mi! -.Unos lagrimones tremendos están a punto de rodar por mis mejillas. Lucho por no cerrar los ojos para que no se escapen, no antes de que me haya dado tiempo de quitarme las gafas y tenga a mi alcance un pañuelo. Suspendo la tarea culinaria  y me dedico a mis lágrimas. Limpio mis ojos. No llevo las gafas, pero veo mucho mejor. Siempre he dicho que llorar abre los pulmones y limpia los ojos. Me gusta cantar pero también me gusta llorar y después de hacerlo las cosas no me atormentan tanto. web_mesa_camilla

Vuelvo a coger el cuchillo y continúo quitando hojas. Ya queda menos y el agua está a punto de hervir. Cuando casi he vencido al trabajo,ya no recuerdo la pereza que me daba empezar. Sólo queda que el tiempo y el calor hagan su labor. Mientras tanto recojo el montón de hojas y las tiro a la basura. Limpio la encimera y.....Me acuerdo de que yo tengo un blog desde hace años, en el que solía escribir, cuando tenía ganas y algo que contar. Hoy puede ser un buen día para volver a hacerlo. Es el típico día que a mi me encanta: gris, lluvioso, triste,silencioso. Día de otoño para ver pasar la vida detrás de unos cristales, a poder ser, bajo las faldas de una mesa camilla. A falta de una, me acomodaré en mi sillón orejero, correré las cortinas y dejaré que el tiempo discurra a ritmo lento.

Hoy es domingo, es mi ultimo día de vacaciones. Hoy es el día del Pilar. En la tele, creo, desfilan los soldados bajo la lluvia. Es la patrona de la Guardia Civil y....en Zaragoza están en Pilares y mi hijo, a estas horas estará durmiendo a pierna suelta. Y es en estos momentos en los que recuerdo que, hace tres años, tal día como hoy, también escribí algo y lo releo y me acuerdo de lo solita que me quedé cuando se fue de casa a estudiar. No sabía yo hasta qué punto me iba a dejar sola. Es el día de hoy y hace dos meses que no le veo. Mi niño, aquel que me acompañó cada día durante 18 años ,se fue y ahora es como un extraño. Ya tiene 21 y novia y ahora sólo vuelve a casa por Navidad , semana Santa y algún día suelto para las fiestas de agosto. Pero, bueno, no puedo luchar contra esto. Debe hacer su vida y yo, poco a poco, me voy acostumbrando a esta situación. Nada permanece igual para siempre. La vida va cambiando, nosotros cambiamos, los que nos rodean cambian. Es cuestión de ir adaptándose a cada momento. Lo bueno es que me doy cuenta de ello. Lo malo es que a mi me cuesta mucho adaptarme.

 

7月27日

Acortando la tarde del sábado.

                                                                              gato-aburrido                      Como siempre ando a vueltas con las escasas ideas que tengo para ponerme a escribir. Hasta hace poco tenía la excusa del ordenador, mi viejo ordenador que no permitía hacer muchas cosas. Pero ahora ya tengo uno nuevo y, aunque ando explorando cómo es  Windows Vista, la cosa va más rápida. Incluso, como es normal en algo que funciona, puedo poner los acentos.

En fin, que hace un calor de  muerte. La piscina no me atrae ni poco ni mucho. Es decir, que ahora que no tengo niño a quien cuidar, ni obligación de llevarlo para que se entretenga, me quedo en casita a la sombra. Me da igual estar morena o no. Con lo que me ha curtido la piel el sol que disfruto en mis paseos matutinos tengo más que suficiente.

Pero es verdad, y creo que ya lo he comentado alguna vez ,que las tardes de los sábados y los domingos son , en este pueblo al menos, interminables, aburridas, horribles. Yo no odio los lunes, como suele ser habitual, yo odio las tardes de los domingos. Hoy que es sábado, al menos me queda la ilusión de salir un ratito por la noche con mis amigos, así que se puede perdonar pasar una tarde solitaria y sin fin. Pero mañana - ¡uy!- mañana será un día eterno, sin aliciente. Ni siquiera me entrara sueño a hora temprana porque, como me levantaré más tarde, pues.....eso es justo lo que necesito para no tener sueño por la noche.

¡Me aburro! ¡ Me aburro!  ¿Qué puedo hacer?

Hay tantos libros por leer, tantas tareas pendientes abandonadas en un cajón....pero no tengo ganas en estos momentos de nada. Tengo mucho calor. Las persianas bajadas, la casa en penumbra y yo aquí ¡tan sola!

6月12日

Un eslabon roto

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Viendo las noticias y la psicosis de desabastecimiento que se esta generando me doy cuenta de que nos creemos que por vivir  en un mundo mucho más cómodo que  nuestros abuelos estamos más preparados que ellos, pero no es así. Falla un eslabón de esta cadena de consumo que nos hemos creado y ya todo deja de funcionar. No creo que las cosas lleguen muy lejos…No puede ser ¡no! no puede ser….sería una hecatombe, pero, imaginemos por un momento que esta huelga del transporte continúa por un tiempo prolongado. ¿Qué iba a ser de nosotros? ¿Qué íbamos a comer? En dos días se han quedado los supermecados casi vacíos. Un pequeño corte en el flujo de entradas y salidas de mercancías da al traste con toda una infraestructura que, poco a poco, se ha ido organizando. Hay que seguir ordeñando las vacas y alimentándolas, pero, como la leche no tiene medio de salir de los depósitos hacia el consumidor, no queda más remedio que verterla y perderla. Las nectarinas, ciruelas, cerezas, melocotones… Se han invertido miles de euros en la poda de los árboles, abonos, fungicidas, herbicidas... Por fín, si ni el hielo, la lluvia o el granizo lo impiden, se recogen y se pagan los jornales  ¿Para qué? . No  pueden transportarse más allá del almacén y para que no terminen pudriéndose en las cámaras, se tiran al suelo. Y así sucesivamente. Al final sobra de todo, pero nadie lo puede consumir porque  en algún lugar del entramado hay un agujero. Hoy tenemos tantas cosas, tantas comodidades, tanta variedad de productos, tantas ropas que vestir y zapatos que calzar. No aprendemos a coser ¿para qué?  Si algo se rompe o se descose….se tira y por cuatro euros te compras algo nuevo. Los zapatos…lo mismo. Ya no se ponen tapas ni mucho menos se echan medias suelas. Por 10 €, en la rebajas de invierno, me compré unos zapatos monísimos que, al año que viene, no usaré ¡ Total! ¡ por ese precio!

Tenemos tanto de todo que casi siempre lo único que echamos en falta es más dinero para poder comprar más. Pero….se nos presenta una situación como esta y ¡ Oh, Dios mio! Corremos al super, al mercado, llenamos los carritos, para atiborrar nuestras despensas, frigoríficos y congeladores.  No vaya a ser que dure más de lo esperado y nos muramos de hambre. Este estado de bienestar del que presumimos es muy frágil. Dependemos demasiado de otros. Cada día somos menos autosuficientes. Imaginaos que se extingue el fuego. No hay mecheros, ni una cerilla, ¡ nada ¡ yo, me moriría de frío de hambre y de todo. Yo no se como se hace el fuego. Cuando nací ya estaba inventado y por supuesto que en ninguna parte me han enseñado a hacerlo. Pues lo mismo ocurre con muchas cosas. Con esto no quiero decir que antes se vivía mejor que ahora, pero esta muy claro que sabían sobrevivir mejor que nosotros. No les quedaba mas remedio, al igual que ahora no nos queda otra que confiar en que quien tiene en sus manos el poder de hacer que todo siga funcionando más o menos bien sea capaz de mantener unida esta cadena de la que dependemos todos

6月4日

Golondrinas que vuelan bajo

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Por fin cesó la lluvia. Ya mi pierna barómetro dejó de hacerse notar. Presiento la lluvia al menos con 24 horas de antelación, a veces, incluso más.

 Desde niña me dolía mucho la rodilla izquierda. Recuerdo que en la cama a veces lloraba porque no sabía qué podía ser aquello, pero nunca me quejé a mi madre. Sólo, cuando tuve 18 años, escuché decir a una chica un poco mayor que yo que a ella le dolía la pierna cuando iba a llover. Que era reuma.

-¡ Anda ¡ - respondí- pues a mi me ocurre lo mismo y pensaba que era algo malo.

Desde entonces nunca más me volví a preocupar por aquello. Es más, presumía de anticiparme a las previsiones meteorológicas que, en aquel momento, no eran tan fiables como lo son ahora.

Pues bien, esta era la manera que yo tenía de saber si iba a llover o no. Pero durante la ultima quincena, en la que no ha dejado ni uno solo día de caer agua a jarros, he observado otra cosa en la que nunca había reparado.

Me gusta pasear y suelo salir cada mañana a caminar una o dos horas, según se den las circunstancias. Uno de estos días, al torcer la esquina de mi casa, tuve que agacharme porque una golondrina venía directa hacía mi, a la altura de mi frente. La esquivé como pude sin darle mayor importancia y emprendí mi paseo.Más adelante, saliendo ya del pueblo, pasado el puente sobre la vía del tren, se levanta el edificio de lo que, en tiempos , fue el Silo del trigo. Los aleros del tejado están llenos de nidos de golondrinas. Los hay a cientos. Unos son sencillos -familia con pocos miembros, supongo-, otros son, como un duplex, de dos pisos, otros tienen dependencias adosadas a los lados. En fin, que hay una urbanización bien grande construida en ese edificio. Me llamó la atención que se había formado una gran mancha negra. Según me acercaba veía el ir y venir de las golondrinas que entraban y salían de los nidos, volvían a entrar y de nuevo a salir y,cuando volaban fuera del nido, bajaban muy abajo, casi a ras del suelo. La verdad es que me impresionó muchísimo porque daba la impresión de que se me iban a echar todas encima y, de un momento a otro, me atacarían. Se me representó la película de Hitchcock y aceleré el paso porque me sentí desprotegida. Ni que decir tiene que ese día, mañana y tarde, llovió y siguió haciéndolo hasta ayer que, aunque se escapó alguna borrasca por la mañana, la tarde apareció despejada, salió nuestro bendito cierzo del valle del Ebro, se llevó la humedad ambiente y se pudo, por fín, respirar un poco.

Hoy he vuelto a hacer el mismo recorrido y me he detenido a observar la colonia de golondrinas que se aloja en el Silo. Los nidos eran los mismos. Sus miembros entraban y salían, pero hoy no rozaban el suelo y tan solo eran unas pequeñas comillas dibujadas en el cielo.Las he dejado alli comiendo mosquitos mientras volaban alto. Hoy la presión no era baja y podían subir muy arriba. Hoy no llovería. Mi rodilla izquierda y las golondrinas lo sabían muy bien

5月19日

Por los sotos del Ebro

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Llueve. Más bien llovizna. No ha parado en todo el día. Si yo fuera mas decidida ahora mismo abriría mi paraguas y me iría por ahí a caminar. No se por que no lo hago, después del remojon de ayer....

 Llam´o mi amiga Charo después de comer para ver si me apetecía dar un paseo.

-¡Si, como no! Únicamente que parece que nos va a llover.

- Bueno ,llevamos paraguas y chubasquero.

El cielo se estaba poniendo oscuro pero no parecía que la cosa fuera a ser grave. Hacia una temperatura que, ni frio para chaquetón, ni  suficiente temperatura como para ir con un simple jersey. Se me planteo el mismo dilema que para salir a la calle cuando llega el llamado “entretiempo”. Siempre me pilla sin nada. No se si a los demás les pasara, pero a mi la primavera me coge siempre sin ropa que ponerme. En realidad luego no es para tanto, porque lo mismo te cueces un día y al siguiente te pasmas y puedes seguir utilizando tu chaquetón del invierno que todavía no has guardado del todo.

Por fin encontré la ropa y calzado que me parecían apropiados para el paseo y, cuando llego la hora, cogi  mi paraguas y me encamine  hacia el punto en que debía encontrarme con mi amiga. Era justo al final de la calle donde estaban instalados todos los tenderetes que, con motivo de las fiestas de primavera, habían acudido a mi pueblo. También había encierro,- a las 5 de la tarde- pero un buen rato antes ya están los empleados del ayuntamiento colocando los maderos por las calles. Para cuando yo baje ya estaban cerrados. Menos mal que todavía me conservo ágil y no estoy muy gorda y pude meterme por el hueco de dos tablas. La lluvia iba arreciando. Los pobres moritos y ecuatorianos y peruanos….achicaban el agua del techo de sus puestos como podían. Allí estaban todos los vaqueros colgados, todas las camisetas, bolsos, collares, pulseras y anillos….todo estaba en su sitio. Me daba pena ver como se había estropeado el día. No se si venderán mucho o poco, pero supongo que cuando hay interés en acudir a todas las fiestas y fiestitas será porque algún beneficio sacan. En esos momentos la calle estaba desierta. Solo yo -¿Dónde ira esta loca con lo que esta cayendo?- caminaba por el medio de la calle flanqueada de puestos vacíos con los vendedores cobijados bajo un plástico.

Mientras andaba pensaba en que “menuda ocurrencia habíamos tenido”. ¿No habrá mejores días en todo el año para salir con una amiga a dar un paseo hasta los Sotos del Ebro?

Por fin llegue, pero mi amiga, era de esperar, no estaba. La puntualidad no es una virtud en ella. Busque un portal con suficiente hueco para guarecerme del chaparrón  y espere. Alguien vino a cobijarse allí mismo y me miro sorprendido. ¿Vas a pasear? Si, hijo, si, y encima parece que me han dado plantón.

Esta vez el retraso tan solo fue de 20 minutos. No voy a quejarme. He esperado mucho más por ella. Cuando  por fin apareció  le dije que de esa manera no podíamos salir. ¿Dónde ir? Las calles cortadas, no había acceso a ningún lugar donde se pudiera tomar un café en espera de que aquel diluvio cesara y no había visos de que ocurriera. La lluvia formaba pompas al caer el suelo. Mi madre siempre me decía de pequeña que, si veía que la lluvia hacia pompas en el suelo, eso significaba que iba a llover mucho.

Hombre, no se si eso será verdad. Llovió todavía durante media hora más y después paro. Así que, una vez en la calle y preparadas para la caminata nos fuimos bajando poquito a poco hacia el Ebro y estaba precioso el paisaje. El río había crecido mucho, olía a hierba mojada, a flores, se escuchaban trinos de pájaros diferentes. Las gotitas brillaban y hacían temblar las hojas. Fue una delicia pasear con ese ambiente. Todo estaba limpio y el verde, nuevo, fresco,recien estrenado, en todas sus tonalidades, inundaba el paisaje. Mientras caminábamos no paramos de hablar, aunque confieso que a mi me gusta mucho mas ir en silencio y mirar y llenarme los ojos  y canturrear por lo bajo, pero la circunstancia era otra.

Dos horas empleamos en hacer el recorrido que nos devolvió, las botas llenas de barro, a nuestro punto de origen. Volví oxigenada, volví cansada, pero lo justo para sentirme relajada y disfrutar de un agradable hormigueo cuando me senté.

Deberíamos repetirlo mas veces pero no se  cuando se volverán a dar las circunstancias apropiadas para que las dos coincidamos. Mientras tanto yo seguiré con mis paseos, aunque sean por mi habitual circuito urbano. Pienso que  son muy buenos para la mente y ahora necesito mantenerla en condiciones.

 

4月26日

A DONDE FUE A PARAR?

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En días pasados escribí sobre los recuerdos materiales que guardaba en mi cómoda antigua y que, de pronto, en un arranque de valentía,  tiré a la basura. Cierto es que no lo sentí tanto como esperaba. Después de todo, pensé, he vivido un montón de años sin mirarlos, sin recordar que estaban allí guardados y mi vida ha discurrido normalmente sin que , en ningún momento, llegara a necesitarlos. Creo que hice bien tirándolos.

Esta tarde, calurosa tarde de primavera, larga tarde de sábado, en espera de que lleguen las diez de la noche para salir a tomar algo con mis amigos, anduve por aquí trasteando. Estaba abierto el Messenger de mi hijo. Frente a mí aparecía una larga lista de amigos conectados. Me gusta leer lo que escriben al lado de sus Nicks. Uno de ellos recomendaba visitar un blog, al parecer el suyo. Yo, curiosa que soy a veces, me acerqué hasta allí, simplemente por ver qué había, de qué hablaba ese amigo de mi hijo al que conozco desde siempre. Pensé que, así como yo escribo únicamente sobre lo que me acontece y expreso mis sentimientos y mi manera de ver las cosas, este chico pudiera hacer algo parecido. Ya digo, cotilla que es una.

Lo primero que leo es el título de una entrada publicada el mes pasado: “Pasando página”. ¡Caramba! - me  digo- A ver, a ver, ¿qué páginas tiene este que pasar?. Leo y me quedo sorprendida:

 

      Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

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   No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

   Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

   Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

.......... ..........
   El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte léntamente, envenenarte y amargarte.

............. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

   Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

   Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

   Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate."
.......
 

Según iba leyendo me decía a mi misma que esas cosas habian sonado en mi cabeza muchas veces. ¡Con que claridad pensaba un chico tan joven!. Yo a su edad no tenía esa perspectiva. No pensaba en eso….¡Claro!, al final veo que no es cosecha propia que lo ha copiado de Paulo Coelho.

 

 Yo no he leído nunca un libro de este autor, pero sí algún que otro articulo en el semanal y no me gusta , prefiero esperar a la siguiente semana y leer a Carmen Posadas. Es más “terrenal”. Tanta espiritualidad no me va mucho.

Tengo que reconocer que todo lo que he copiado y pegado arriba es muy cabal, no seré yo quien lo niegue.  Estas normas de “autoayuda” son fáciles de decir.Pero ¿quién puede llevarlas a cabo? Si fuera tan fácil no necesitaría nadie hablar sobre ello.

Uno puede limpiar cajones y tirar papeles, recuerdos de otro tiempo, puede, incluso, si sus posibilidades se lo permiten, cambiar de casa,  de pueblo, tirar muebles, quemar todo lo quemable, borrar de un plumazo cuanto le retrotraiga al pasado y, seguro, seguro, que no le ocurre nada malo.

 Pero los recuerdos recientes no tangibles, los que todavía hacen daño ¿como desprenderse de ellos sobre todo cuando solo tu sabes de su existencia  y el cajón donde los guardas es simplemente tu corazón? ¿Cómo vaciar ese cajón? En qué contenedor debo echar los residuos?

Cerrar de golpe una puerta , volver página ...no es tan fácil como puede parecer.Buscas ocupaciones que te permitan eludirlos, pero, cuando consigues descansar despues de hacer algo que ni siquiera te interesa, alli estan mirandote , esperando que les dediques un poco de tu tiempo.

 Es un proceso lento en el que, irremediablemente, vas muriendo un poquito. Querer terminar con algo significa que te está doliendo y quieres arrancártelo como sea. Y eso duele todavia mas. Hay quien es más valiente, otros tenemos menos recursos. Lo que es indudable que cuando has terminado con lo que te ha hecho volver página te queda un vacío terrible que tratas de llenar como sea. En definitiva nos ponemos un parche, nos echamos un remiendo. Más adelante ¿quién sabe cuando? apenas notaremos la costura.Quizás encontramos una pieza que encajó muy bien en aquel hueco que nos quedó. ¡Estupendo! Pero ¿qué fue de todo aquello que un día nos ilusionó y nos hizo felices? ¿A dónde fue a parar? ¿Por qué tuvimos que aprender a olvidarlo?

 

 

4月20日

Yo solita lo intento pero, no se si podre.

Faltan 15 minutos para que den las 12 de mediodia. Hoy no tengo que hacer la comida, asi me queda  media mañana por delante para mi sola. ¿Qué hacer? Tengo la cabeza un poco descentrada. El corazon marcha acelerado, nada me calma, mi vida es un completo caos. Me pasan unas cosas propias de adolescentes con el inconveniente de que ya ni me acuerdo de cuando lo fui. Incluso, mi hijo, ha dejado atrás esa etapa. Imaginaos que lejos me queda a mi. Siempre he sido llorona y sufridora, pero siempre, tambien, tenia alguien a quien contarle mis penas, esas que eran insoportables, pero que, tras unas lagrimitas en el hombro de la amiga de turno y después de haber "desembuchado" , la historia tomaba otros tintes. Salias del trance renovada. Las lagrimas habian lavado tus ojos, tus pulmones se habian abierto y los tenias llenos de aire limpio….Ya no sentias esa opresión en el pecho. ¡ Que liberación! ¡ Que bien te sentias! La tormenta pasaba y salia el sol todavía mas brillante que antes. Todo estaba resplandeciente. Menos mal que tenias una amiga que sabia escucharte y entenderte y, con sus palabras, te ayudaba a ver todo desde otra perspectiva. Te daba fuerzas para enfrentarte a esos fantasmas y tinieblas que te acosaban.

Pero hoy….solo puedo hablarme a mi misma, como en alguna ocasión he comentado. Me sirve, pero me cuesta salir del atolladero, sobre todo porque, cuando termino de hablar en voz alta, no encuentro a nadie a mi lado que me de la mano y con su sonrisa me haga sentir que puedo caminar a su lado.

¿Sera que me he vuelto demasiado desconfiada? No me gusta ser asi pero no me queda otro remedio.

Lo unico que me gustaria es quedarme dormida. Dormir y dormir, pasar el rato anestesiada. Pero…o me emborracho, lo cual no me apetece porque después me pongo muy malita o tomo alguna pastilla, que tampoco…porque…no se….para todo se necesita un poquito de valor y yo no lo tengo.

¿Qué puedo encontrar que me impida pensar en esos problemas tan insalvables que me tienen sumida en este estado de animo?

Bueno, me gusta caminar. Hoy no hace muy buen dia. Parece que llovera enseguida

Pero creo que me ire. Eso si, hoy llevare musica atronando mis oidos. Quiza de esa forma  logre callar a la vocecita que siempre me habla cuando camino y que hoy no trae buenas noticias.

4月14日

Desprendiendome de algunos recuerdos.

                                                                        
                                                                             mama vista por javier 2mama vista por javier
 
 

Tengo una comoda muy antigua y muy bonita que herede de mi tia, quien a su vez la heredo de la suya y esta de unos "señoritos "con los que estaba sirviendo y que murieron sin descendencia.

No conozco muy bien la historia pero la comoda me llego a mi hace mas de 20 años y, tras sanearla y hacerle unos pequeños retoques, la coloque en un lugar de mi casa donde todo el mundo pudiera apreciarla.

 La comoda tiene cuatro cajones, tres de ellos de una gran profundidad. Esta semana Santa decidi hacerle un tratamiento de choque contra las polillas y la vacie entera. Nadie puede imaginar la cantidad de cosas que he podido almacenar a lo largo de los años. Encontre el vestidor que compre cuando nacio mi hijo, el imperdible de seguridad para sujetar el chupete, el cepillo para el pelo, las primeras botitas de paño que le puse para estar en casa, baberos y toallitas con su nombre bordado , cremalleras viejas, botones, llaves, bombillas, pilas, papeles, diversas ropas que meti algun dia con la intencion de arreglar aquel pequeño descosido, o cuadros de cruceta que empece y nunca he terminado.

Por no pensar demasiado en que es lo que podia guardar y que desechar de todo aquello opte por meterlo en grandes bolsa de plastico y arrinconarlas en una habitación en espera del momento oportuno en que yo tuviera ganas de ponerme a seleccionar.

Hoy ha sido el dia. No es que tuviera ganas de ordenar , pero  me parecia demasiada dejadez por mi parte tener aquellas bolsas llenandose de polvo en un rincón. He forrado el cajon de arriba y me ha tocado volver a llenarlo con lo que antes habia. Lo he dejado casi vacio. No podia seguir guardando por siempre aquellos recuerdos. A una le inunda la nostalgia y cree que conservando trozos del pasado va a poder retenerlo. Pero no es asi. Veia ante mi una tarjeta de Navidad que habia garabateado mi hijo en las navidades 94/95. Trece años ha estado metida en ese cajon y hoy, junto con los baberitos y toallas de la guarderia, ha ido a parar a la basura. Todavía he guardado el vestidor y el imperdible y el cepillito del pelo. La verdad…no se para que. Cerrare el cajon y procurare no abrirlo mucho.

Quizas mañana me arrepienta de lo que he hecho, pero es que hoy mirar todo aquello me hacia daño.

2月16日

Mi terapia particular

Mi terapia particular

 

Anoche volví a casa muy disgustada. Enfadada con alguien

 -¿Tenía ese alguien la culpa de que yo estuviera así? Seguramente, a los ojos de cualquiera, no, pero uno siente con su corazón, no con el de los demás y el mío estaba muy dolido.

 Hacía tiempo que me venía dando avisos, pero anoche ya sangró a borbotones. He dormido muy mal. "Sí, sí, dirán quienes me conocen, llevas durmiendo mal muchos meses". Es cierto, pero no por estos motivos. Padezco de insomnio y cuando me despierto, normalmente, sólo pienso:

- ¿Cuándo terminará esta mala racha? ¿Cuándo volveré a dormir de un tirón aunque sólo sean 5 horas?

 Sin embargo esta noche no dormía de puro disgusto. Pensaba y recordaba y me entristecía.

 Al fin llegó el día con su luz y salté de la cama. Seguía apesadumbrada, pero, de pronto, me dio por hablar en voz alta. Estaba sola. Nadie (eso espero) me oía. Yo me hablaba, yo me daba la réplica, yo argüía unas veces en mi favor, otras en contra. He dialogado conmigo misma durante un buen rato mientras hacía las camas, barría y pasaba la mopa a mi descuidado piso.

 Resultado: el problema no se ha solucionado, pero yo estoy mucho mejor. Siempre es preferible tener a alguien que te escuche y te haga  ver otros puntos de vista, pero, a falta de esta posibilidad, yo descubrí hace tiempo que es muy buena terapia decirte las cosas en voz alta. Incluso he llorado y lo uno sumado a lo otro me ha aliviado mucho.Y, además, me ha salido gratis.

 

 

1月21日

Los pinos de la N 232 y la autovía

                                                       

            

Ayer, camino de Zaragoza, vi cómo habían arrancado unos pinos que crecían a los lados de la carretera.
-¿Y, esto?- pregunté.
-Es para hacer la variante, me respondieron.
En mi cabeza y en mi corazón se agolparon varios sentimientos. Por una parte me gusta la idea del desdoblamiento de la N- 232. Es más, me gustaría que no sólo lo hicieran hasta la frontera de Navarra con La Rioja. Quisiera que nuestro Gobierno fuera tan eficiente como el Navarro y decidiera, algún día, que es conveniente invertir en la autovía. Que nos atraviesa una carretera excesivamente cargada de tráfico de camiones y que habría que intentar que fuera un poquito más segura.
Sí, yo quiero, rápidamente, una autovía.
¿Cómo hacerla sin destruir la franja de pinos que tantos años ha costado que crecieran? Pues eso es imposible. Así que toca sacrificar una cosa por la otra.
Los pinos en cuestión llevan ahí, para mi, toda la vida. Recuerdo cuando tenía 7 años e iba a hacer la primera comunión. Mi madre me llevó varios días a Tudela a probarme vestidos, a comprar zapatos. Tambien compró, para la ocasión, un "tresillo" tapizado en tela roja jaspeada en negro. Era un sofá de tres plazas y dos sillones orejeros . Hoy, tras varios tapizados, todavía sigue en casa de mis padres y parece que puede durar etérnamente. Antes las cosas no se hacían de "usar y tirar". Tenían que servir para muchos años. Era una inversión fuerte. No podía hacerse cada poco tiempo.
Los pinos estaban, sin embargo, ahi antes que el "tresillo". Los acababan de plantar cuando nosotras hacíamos el viaje en el autobús de la tarde. Eran minúsculas ramitas verdes que adornaban la tierra gris de los que ,despues supe ,se llamaban "Montes del Cierzo" .
Ahí estaban. La lluvía del cielo los iba regando. Han ido creciendo conmigo y yo, la verdad, no los he tenido en cuenta. Formaban parte del paisaje habitual y, como tal, me pasaban desapercibidos. Hubiérase dicho que permanecerían ahí, como el tresillo de mis padres, etérnamente.
Pero no ha sido así. Y hoy los miro con tristeza. Costó muchos años que crecieran y en un par de días los han arrancado. Ya está toda la tierra removida, las raices fuera, los troncos ,pelados y serrados en trozos regulares, apilados en montones. La franja verde ha desaparecido.
El paisaje está cambiando. En unos meses tendremos otro tramo de autovía que nos dará más seguridad cuando viajemos.Ya nadie se acordará de los pobres pinos que habrán ardido en alguna chimenea o serán un montón de palillos o habrán hecho con su madera planchetas para la fruta.Y, poco a poco, nuestros ojos se acostumbraran al nuevo paisaje y, un poco más tarde, nadie pensará que allí pudiera haber habido otra cosa que no fuera una  carretera llena de coches y camiones.
¿Donde encontramos un hueco para plantar otros árboles? ¿Quien tiene en su casa espacio para plantarlo? El hormigón y el asfalto nos acorrala . ¡ Si al menos lo que queda de monte lo supieramos conservar ! 
 
                                                        
7月1日

Tareas para el verano

Dos años y cuatro meses. Ese es el tiempo que llevo manteniendo este espacio abierto. Comencé escribiendo casi a diario. Después fue de manera más intermitente. Terminé escribiendo una vez al mes, pero nunca hasta ahora, dejé que pasara uno sin escribir algo. Sin embargo este mes de Junio pasado no tiene archivos. No se me fue de la cabeza, ni estuve falta de tiempo. Incluso, lo que nunca hice, tenía una entrada guardada como borrador. Pero esta primavera ha sido muy mala para mi. De repente me sentí retroceder a épocas pasadas en las que, con frecuencia, me veía sumida en la tristeza, la desgana y la inactividad. Presentí un cambio que se avecinaba y, mientras lo veía venir sin remedio, noté cómo mi alma crujia y gemía por lo que estaba a punto de perder. Algo se me estaba rompiendo por dentro y me hacía daño. Era un dolor ya conocido no por eso menos doloroso.
De cualquier forma, como siempre, yo misma curo mis heridas tras un tiempo prudencial. Debería saber que, a pesar de todo, soy más fuerte de lo que aparento. Me duelo por cualquier cosita pero no llego a desmoronarme del todo. Saco fuerzas de mi flaqueza y, de nuevo, vuelvo a levantarme. Pero, claro, una vez en pie, intento cambiar el rumbo. Busco otro punto hacia  el que, esta vez sí, pueda dirigirme sin temor a equivocarme.
El caso es que hoy 1 de julio, comienzo oficial de las rebajas, vine a casa con el propósito de que no puedo seguir estancada donde estoy. Ni tiro ni aflojo. Hay que romper por algún sitio. Así que, de momento, me puse a escribir. Cierto es que mi ordenador está viejo y lento y me cuesta un triunfo hacer cualquier tarea por pequeña que sea. 
No importa. De momento intentaré teclear una serie de metas que quisiera conseguir. No son nada del otro mundo, pero pueden ayudarme. Ahi van:
 
 Volveré a "redescubrir" el poder de mi sonrisa.
De una vez por todas "intentaré "ser María y me olvidaré de Marta. ¿lo conseguiré?
Nada de inactividad. Nada de tardes solitarias dando vueltas a las cosas. Es tiempo de verano. La gente se va, aunque sea, a la piscina a tomar el sol y a darse un chapuzón ¿por qué no yo? Hace años que dejé a un lado esa costumbre de ponerme morena. Me salen manchas y me agobia el sol, pero....este año....este año ¡ Nada ! ¡ Lo dicho ! cogeré mi sombrero y mi colchoneta y mi libro y mi mp3 y mis cremas de protección total y disfrutaré de mis tardes libres.
No voy a preocuparme de las cosas antes de que vengan.
En cuanto pueda compraré un ordenador nuevo. Ya esta bien eso de excusarme con la lentitud de mi viejo cacharro.
Me gusta mantener contacto con las personas que voy conociendo aqui. Me gusta ser amable y buena vecina y visitar sus espacios. ¡ Sí  !Cuando vaya a recoger a mi hijo a Zaragoza compraré un ordenador nuevo. ¡ Eso está hecho !
 
Bueno, no se cuantos buenos propósitos podría tener, pero no quiero cargar la lista. Mejor dejarlo aquí. Más tarde llegará la hora de hacer balance y ver cuantos de ellos se han conseguido. Desde ya puedo asegurar que el punto 2º es el más difícil. ¿Será imposible?